La UE cuestiona una alianza de Renault con General Motors
El vicepresidente de la CE, Gunter Verheugen, rogó ayer a la dirección de Renault que extreme la prudencia ante la alianza propuesta por General Motors. Verheugen duda de la salud de la compañía estadounidense y desconfía de las intenciones del inversor Kirk Kerkorian.
El número dos de la Comisión Europea y máximo responsable del organismo para el sector del automóvil lanzó ayer la primera andanada de una institución comunitaria contra la posible alianza de Renault y Nissan con General Motors.
El vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Empresas, Gunter Verheugen, advirtió que 'General Motors no es una compañía fuerte ni saneada', y recordó que su principal accionista, Kirk Kerkorian, 'está más interesado en el valor de sus acciones que en el futuro de la empresa'.
'La cooperación transatlántica puede ser útil, pero no es necesario correr riesgos innecesarios', alertó Verheugen durante un encuentro con seis diarios económicos europeos, entre ellos, Cinco Días.
El comisario alemán confesó su 'admiración' por el presidente de Renault y Nissan, Carlos Ghosn. Pero en un lenguaje desprovisto de los habituales miramientos diplomáticos de la Comisión, le pidió al directivo brasileño que analice con detalle el resultado de 'experiencias anteriores similares' antes de aceptar la oferta de alianza presentada por GM.
Verheugen evoca, en concreto, la fusión de la empresa alemana Daimler con la estadounidense Chrysler en 1998. Y no puede o no quiere evitar que sus palabras exuden escepticismo y disgusto con el resultado de esa alianza.
'Entonces dio la impresión de que el socio estadounidense estaba en buena forma, cuando ése no era el caso', advierte el comisario. DaimlerChrysler, según los analistas del sector, tardó casi cuatro años en digerir una unión que, en principio, se había presentado entre iguales.
Verheugen estima que ahora está aún más claro que la empresa estadounidense busca un aliado transatlántico para intentar superar su propia crisis. 'Creo que nadie duda de que General Motors no se encuentra ahora en su mejor momento', advierte el comisario.
Y la desconfianza de Verheugen aumenta porque ha sido la presión del magnate Kirk Kerkorian, que controla casi el 10% de GM, la que ha forzado a la dirección del fabricante estadounidense a presentar su oferta a Renault y Nissan.
'Ya creó muchos problemas en DaimlerChrysler', recuerda Verheugen. El magnate de origen armenio intentó en los años 90 hacerse con el control de Chrysler. No lo logró, y optó después por apoyar la fusión con Daimler.
Se calcula que Kerkorian obtuvo con esa operación unas plusvalías de 2.700 millones de dólares. Ese lucro no le impidió después demandar a la compañía germano estadounidense por considerar que se había perjudicado sus intereses, un pleito que Kerkorian perdió finalmente.
La operación con Renault y Nissan despierta nuevas sospechas sobre las intenciones especulativas del multimillonario estadounidense. 'Desde luego, la responsabilidad social corporativa no es su fuerte', advierte Verheugen.
Kerkorian no ha dudado en forzar los contactos entre las dos compañías haciendo público, a través de su empresa Tracinda, el supuesto interés de las dos partes en formar una alianza.
'Tenemos entendido que Renault y Nissan se mostrarían receptivos a incluir a General Motors en su alianza', escribió Tracinda al presidente de la compañía estadounidense, Richard Wagoner, el 30 de junio.
El mismo día, según los documentos entregados por Tracinda a la autoridad bursátil estadounidense (la Securities Exchange Commission), Kerkorian informaba a Ghosn de que ya había pedido a la dirección de GM que 'forme inmediatamente un comité para explorar la participación en la alianza de Renault y Nissan'.
La operación, si se lleva a cabo, deberá notificarse probablemente a la Comisión Europea, un examen que superó en su día sin problemas la unión del fabricante francés y el japonés. Por suerte para Kerkorian, la autoridad de competencia no se llama Verheugen, sino Neelie Kroes.
GM, a favor de estudiar el posible acuerdo
El consejo de General Motors tiene previsto reunirse hoy para discutir, entre otros temas, la posibilidad de unirse a la alianza que mantienen Renault y Nissan. Sus miembros darán su visto bueno al consejero delegado, Rick Wagoner, para que sondee esta opción, según aseguraron ayer fuentes internas a la agencia Bloomberg.Los ejecutivos de GM, eso sí, se muestran escépticos respecto de las bondades de la incorporación de esta alianza, según cuatro directivos consultados acerca del desarrollo de la reunión de hoy. Pese a este escepticismo, el consejo dará su aprobación para sondear cualquier posibilidad que pueda incrementar el valor para el accionista.Los respectivos consejos de Renault y de Nissan ya dieron su visto bueno a que el presidente de ambas compañías, Carlos Ghosn, explore las posibilidades. Según el diario Detroit News, Wagoner y Ghosn tienen previsto reunirse a mediados de mes para tratar las posibilidades y la conveniencia de una alianza.
Emisiones. Verheugen no someterá a la industria a controles estrictos
El responsable comunitario del sector del automóvil asegura que la industria debe producir 'los coches más limpios y seguros del planeta' para competir en el mercado mundial.Gunter Verheugen, sin embargo, se niega a someter a la industria a la reducción de emisiones de CO2 que reclaman países como Holanda.'La tecnología necesaria no está todavía disponible a precios asequibles', justifica el vicepresidente de la CE su alineamiento con el sector .'Si conseguimos el coche más limpio a costa de perder empleo, no me parece una buena solución', concluye.