Aerolíneas

EasyJet pierde la batalla contra la fusión de Air France y KLM

El Tribunal de la UE rechazó ayer las alegaciones presentadas por la compañía de bajo coste EasyJet contra el visto bueno de Bruselas a la fusión de KLM y AirFrance. Los jueces consideran que los compromisos exigidos por la CE garantizan la competencia en el sector.

El Tribunal de primera instancia de la UE desmontó ayer uno tras otro los cinco motivos alegados por EasyJet para impugnar la autorización comunitaria de la fusión entre KLM y Air France. La Comisión Europea acogió 'con satisfacción' una sentencia que confirma su dictamen de febrero de 2004.

El equipo de la comisaria de Competencia, Neelie Kroes, cree que el fallo avala la posibilidad de resolver los problemas de competencia planteados sin imponer a las compañías fusionadas desinversiones, sino exigiendo ciertos compromiso.

EasyJet alegó ante el Tribunal que, en este caso concreto, 'las soluciones adoptadas por la CE tienen escaso interés para los transportistas de bajo coste y para los que no operan en red'. Los jueces, sin embargo, consideran que la cesión de franjas horarias por tiempo indefinido o la apertura a los programas de fidelización de clientes a otros competidores son suficientes para garantizar la competencia.

'Debe también señalarse', recuerda la sentencia, 'que la Comisión implicó en su investigación de mercado a 90 competidores, sin limitarse a las inquietudes de las líneas de bajo coste, lo que explica que los compromisos puedan no responder a las necesidades de los demandantes'.

La sala segunda del Tribunal considera que los abogados de EasyJet tampoco han demostrado que la unión de las antiguas compañías de bandera de Holanda y Francia haya creado o reforzado una posición dominante en los mercados afectados.

Los jueces también avalan el dictamen comunitario en cuanto a la equiparación de los dos principales aeropuertos de París, Charles de Gaulle y Orly, desde el punto de vista de accesibilidad y tipo de demanda. 'La demandante no ha proporcionado ningún elemento que demuestre que se cometiera un error de apreciación al declarar que los dos aeropuertos son sustituibles', afirma la sentencia.

Los jueces tampoco consideran probado que la nueva compañía disponga de mayor capacidad para presionar a la gestora de los aeropuertos de París.

El TGV no rivaliza todavía con el avión

La sentencia sobre la fusión de KLM y Air France avala la negativa de la CE a considerar el tren de alta velocidad entre París y Ámsterdam como un competidor de las aerolíneas que cubren ese trayecto. El tren que une la capital de Francia con la de Holanda, conocido como Thalys, cubre los 505 kilómetros en cuatro horas y nueve minutos. El pasaje aéreo, incluyendo los desplazamientos a los dos aeropuertos, se sitúa, según la CE, en torno a las tres horas. El Tribunal, en contra de lo defendido por EasyJet, coincide con la CE en que, con esa diferencia, Thalys no es una alternativa para aquellos clientes 'para los que el factor tiempo tenga importancia'. El litigio refleja la creciente competencia entre los trenes de gran velocidad y las líneas de bajo coste por el mercado de distancias medias. Una batalla que llegará pronto a España.