Transporte

El tren accidentado en Valencia circulaba a 80 kilómetros por hora, el doble de lo permitido

La caja negra del convoy del metro de Valencia que ayer descarriló, causando la muerte a 41 personas, revela que circulaba a 80 kilómetros por hora, el doble de la velocidad permitida en la curva en la que se produjo el siniestro, según consta en el acta de la reunión mantenida esta mañana por el Comité de Seguridad de Circulación de la empresa Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), informa el periodista de EL PAIS Rafael Méndez. 80 kilómetros por hora es, además, lo máximo que puede alcanzar ese tipo de tren. "El exceso de velocidad, al que no encontramos explicación, nos hace sospechar que el maquinista del tren pudo sufrir algún tipo de inconsciencia o indisposición que impidió su reacción", según concluye el comité.

El Comité de Seguridad de Circulación descarta así que un desprendimiento del túnel o el reventón de una rueda pudieran causar la catástrofe, como ayer se apuntó tras las primeras investigaciones. Los investigadores determinan que la causa fue el exceso de velocidad, causado por un fallo humano. La cuestión ahora es saber qué pudo pasarle al conductor. Al respecto, el secretario general del Sindicato Ferroviario (SF), Fernando Soto, ha indicado al término de la reunión que el exceso de velocidad quedó registrado poco antes del descarrilamiento y que de la información de la caja negra se desprende que el maquinista "apretó casi a fondo" el acelerador "y justo antes" del accidente "la accionó hacia atrás" para tratar de rebajar la velocidad.

"Estamos seguros de que algo le pasó al maquinista", ha subrayado Soto después de la entrevista mantenida entre el Comité de Empresa y la dirección de FGV. El representante de SF ha precisado sobre el maquinista que llevaba como conductor unos seis meses y que había recibido "toda la formación requerida". También ha indicado que su relación laboral con FGV estaba establecida a través de una empresa externa mediante una adscripción temporal. Sin embargo, el secretario general del Sindicato Independiente Ferroviario (SIF), Jorge Álvarez, ha asegurado que el conductor no era maquinista, sino un agente de estación que había recibido clases prácticas durante 14 días, cuando el periodo habitual es de dos meses. El SIF considera que siniestro fue un "desgraciado accidente" motivado por una "manifiesta falta de inversión" de la Generalitat en el transporte público, por lo que solicita la dimisión del consejero de Infraestructuras y Transporte, José Ramón García Antón.

Revisado el 27 de junio

El convoy de FGV descarriló poco después de la una de la tarde de ayer en una curva situada a la entrada de la estación de Jesús, en el centro de Valencia (el acceso se encuentra a la altura del número 35 de la avenida Giorgeta, en el barrio de Patraix). Según la policía, el tren iba tan rápido que el primero de sus cuatro vagones descarriló, mientras que al segundo se le rompió la rueda y volcó. El convoy quedó tendido en la vía, mientras los heridos trataban de escapar de él por las ventanillas rotas. El vuelco se produjo en una curva señalizada como "zona de precaución", entre las estaciones de Jesús y Plaza de Espanya y en dirección a Torrent, en la que la velocidad máxima es de 40 kilómetros por hora. En esa zona confluyen la línea 1 y la 5, que siguen cortadas.

El convoy, una unidad UTA modelo 3736 fabricada a finales de 1988, puede circular como máximo a 80 kilómetros por hora. El Gobierno regional asegura que pasó su última revisión el pasado 27 de junio. Tanto el Gobierno autonómico como la alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá, confirmaron desde el primer momento que el siniestro se debió a un accidente "fortuito", descartando el sabotaje o el atentado. Antes de que terminara la investigación, el consejero García Antón ya había practicamente descartado las otras hipótesis del accidente.

Durante su visita esta mañana a la calle Ros de Corella, desde donde se centralizan los trabajos para despejar la vía, García Antón explicó que la inspección de los técnicos ha permitido concluir que tanto las ruedas del tren como los raíles y traviesas y la bóveda del túnel se encuentran "en buen estado" y que las infraestructuras ­vías, carriles, soportes- "han respondido bien". "Era imposible que pudiera pasar", dijo García Antón, pero el tren "se ha salido de la vía y ha chocado contra el muro". El consejero añadió que se trata de un "accidente nada frecuente", que ha dejado sobre las vías "un amasijo de hierros, convoyes doblados y deshechos, cristales rotos y puertas dobladas".

El traslado de los vagones

El primero de los vagones del convoy ha sido trasladado esta tarde en una plataforma a la estación de San Isidro, donde las vías salen a la superficie, para continuar hasta la estación de Valencia-Sur, donde se encuentran los talleres de FGV. El vagón tiene los cristales rotos y múltiples abolladuras, además de un fuerte golpe en la parte delantera.

Fuentes de FGV han indicado que "está previsto" que todos los vagones "puedan ser sacados hoy" del túnel de la parada de Jesús y trasladados hasta los talleres para que los técnicos investiguen las causas del accidente. El objetivo es poder restablecer la circulación en este tramo de la línea 1 lo antes posible.