Valores a examen

ACS, en los 32 euros y pendiente de dos cartas

La primavera de 2006 está siendo intensa pero no agitada para ACS. La constructora vive pendiente de los últimos vaivenes del mercado y sobre todo, de todos aquellos sectores en los que tiene actividades y que no son el de la construcción. Y su Consejo mira hacia Italia, donde se consuma la fusión de Abertis y Autostrade pese a las trabas del gobierno de Prodi, y mira hacia España, con el sector eléctrico en un impasse, a la espera del mapa que dibuje la batalla que libran Endesa, Gas Natural, E.On.

Ninguno de estos escenarios pendientes de una resolución plantea problemas a la constructora que preside Florentino Pérez, quien por cierto aumentaba su participación en la empresa en medio punto porcentual, hasta el 8,4%, la pasada semana. Y es que todos ellos parecen deparar buenas noticias en el futuro para la constructora. Así lo cree Gonzalo Amorós, del departamento de análisis de renta variable en Ahorro Corporación.

Al examinar la gráfica de la cotización que ha seguido ACS puede llamar la atención la revalorización que experimentó la compañía entre el miércoles y el viernes pasado, cuando pasó de cotizar por debajo de 31,5 euros a hacerlo por encima de los 32,5. Nada espectacular, según Amorós, que recuerda que la constructora sólo siguió entonces los pasos del resto del sector, castigado en las últimas semanas.

Como las cuentas de la compañía siguen saneadas, los inversores con ACS en su cartera casi sólo deben estar atentos a cómo se resuelve la fusión entre Abertis y Autostrade. El viernes los accionistas de la italiana daban su visto bueno masivamente a la operación, y ello pese a las trabas del Gobierno de ese país, que quiere más garantías de la empresa resultante de la fusión de que habrá inversiones en las autopistas transalpinas en los próximos años, y que ha expresado serias dudas sobre la conveniencia de que ACS siga dentro de Abertis.

ACS 25,43 1,07%

La fusión avanza, pese a todo

La constructora ostentará el 13% de la hispanoitaliana, y el gabinete de Prodi -dice que- teme que esa presencia favorezca futuras adjudicaciones de obras a la española, en detrimento de los intereses italianos. Así que queda por ver si ACS puede seguir en el valor ­algo que los mercados siguen dando por seguro, desechando los movimientos del Gobierno italiano como medidas de presión más que como auténtico nacionalismo económico.- y en caso de que siga, ¢si puede aumentar su participación¢ en la resultante, en palabras de Amorós.

Y del Palazzo Chigi en Roma, a la Plaza de la Villa de París en Madrid, vuela el ojo crítico del analista. Allí se ha resuelto el primer capítulo del culebrón judicial que Endesa ha conseguido escribir en el Tribunal Supremo, al suspender el acuerdo del Consejo de Ministros que autorizaba la Opa de Gas Natural sobre Endesa. Hasta que no se vea cómo queda el mapa eléctrico español, no se sabrán cuáles son las verdaderas claves del futuro de Unión Fenosa (que controla con el 24% de participaciones), como recuerda el analista de Ahorro Corporación.

Por todo ello, y con los títulos rondando el precio objetivo, los 32 euros, el consejo de Gonzalo Amorós es el de la prudencia, a sabiendas de que la de ACS es una buena participación para cualquier cartera que sea medianamente paciente: mantener.