'Telecos'

La CE propone el uso libre del espectro radioeléctrico para ahorrar 9.000 millones

Bruselas inició ayer su vasto programa para reformar el marco actual de regulación del sector de las telecomunicaciones. Entre las propuestas más radicales de la comisaria europea de Sociedad de la Información, Viviane Reding, figura la liberalización del espectro radioeléctrico, un cambio que podría generar un ahorro de hasta 9.000 millones de euros al año.

La liberalización del sector de las telecomunicaciones, según explicó ayer Viviane Reding en rueda de prensa, 'ha sido un éxito en términos de competencia, inversión e intereses del consumidor'. Pero la comisaria europea responsable del sector añade que 'ahora debemos tener el coraje necesario para completar el proceso de apertura del mercado iniciado en los años 90'.

Reding, una luxemburguesa del Partido Popular europeo que lleva casi siete años en la Comisión Europea, parece dispuesta a asumir el reto. Y ayer planteó una reforma radical del marco regulador de las telecomunicaciones que, a finales de año, plasmará en iniciativas legislativas concretas. Entonces se iniciará un largo proceso de negociación con el Parlamento europeo y los 25 Estados miembros.

Entre los cambios más significativos quizá destaque la nueva gestión del espectro radioeléctrico, una banda de frecuencias por la que circulan las ondas electromagnéticas que hacen llegar la señal a televisores y móviles, a radares o audífonos. Reding se muestra convencida de que 'la gestión de ese espacio es en estos momentos ineficiente'. Una acusación grave porque el valor económico de los servicios vinculados a la utilización de esas frecuencias supera, según la comisaria, 'los 200.000 millones de euros al año'.

Bruselas cree que el modelo tradicional de concesión administrativa del espectro ha llegando a su límite. 'La revolución digital', afirma el equipo de Reding, 'ha roto las barreras entre televisión, telefonía e Internet y la gestión rígida de la concesión de frecuencias no encaja con unas tecnologías intercambiables y que son capaces de ofrecer servicios muy diversos'.

La comisaria propone que la futura regulación del sector, cuya entrada en vigor se espera en 2010, permita a los adjudicatarios utilizar sus frecuencias con casi total libertad, tanto en cuanto a los servicios ofrecidos como a la tecnología utilizada.

Reding quiere, además, que se puedan comprar y vender los derechos de utilización del espectro, lo cual crearía un valioso mercado secundario en el que la oferta y la demanda, y no las autoridades, decidirían qué empresas obtienen las frecuencias más deseadas.

La regulación de ese nuevo mercado exigiría probablemente, a juicio de la Comisión, la creación de una Agencia europea en sustitución de las 25, una por Estado miembro, que ahora se encargan de esa tarea.

Recursos

Bruselas también plantea la creación de un regulador europeo de todo el sector de las telecomunicaciones 'a imagen y semejanza del Sistema de bancos centrales europeos'. Los órganos como la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones se integraría, por tanto, en una estructura paneuropea.

La reforma también pretende limitar drásticamente la posibilidad de recurso de las operadoras contra las decisiones de los reguladores nacionales. La CE quiere que la suspensión cautelar de esas medidas sólo se pueda solicitar cuando la operadora demuestre que puede sufrir un 'daño irreparable' si no se frena.

¿Y si dividimos Telefónica?

La reforma del marco regulador de las telecomunicaciones presentada por Viviane Reding roza la provocación al sector cuando plantea 'la separación estructural de los operadores dominantes en cada mercado'. La comisaria europea reconoce que la idea de segregar infraestructura y servicios en operadores como Telefónica o Deutsche Telekom está muy lejos de hacerse la realidad. 'Pero creo que esa posibilidad debe discutirse'.

Reding parece responder así a la insistencia del sector en que tome como modelo la regulación estadounidense del mercado de las telecomunicaciones.

'De acuerdo, miremos a EE UU', acepta Reding. 'Allí, las compañías de telefonía son minoritarias en el mercado de banda ancha, que está dominado por las operadoras de cable. En Europa, justo lo contrario'. Reding cree que la segregación ofrecería al consumidor europeo 'la posibilidad de elegir que tienen en EE UU'.