Telecomunicaciones

Críticas a Xfera y a los operadores virtuales en la última junta de Móviles

Despedida por todo lo alto y sin tapujos. El presidente de Telefónica Móviles, António Viana-Baptista, se despachó ayer en la última junta de su empresa como firma cotizada contra los privilegios de Xfera, la regulación y las normas que alientan con ayudas la proliferación de compañías que no invierten -los móviles virtuales- frente a las que sí lo hacen.

No hubo sorpresas en el desarrollo de la última junta de Telefónica Móviles como empresa cotizada. La fusión con la matriz y la desaparición de la compañía tal y como es ahora fue aprobada por abrumadora mayoría, no en vano Telefónica es dueña del 92,9% del capital. Los accionistas minoritarios intervinieron en la asamblea para cuestionar el precio al que se va a realizar la forzada integración y criticaron la 'escasa' creación de valor en Bolsa, pero también este comportamiento, aunque excepcional, era esperado.

Pero sí hubo un aspecto que se salió del guión tradicional de las últimas juntas. Fue durante el discurso del presidente y se concretó en duras críticas a la regulación de la telefonía móvil en España.

Viana presentó primero el escenario en el que se mueven las operadoras celulares, con fuertes inversiones para desplegar redes y en nuevas tecnologías. La cifra de desembolsos es de 2.000 millones de euros al año, calculó. Y ahí empezó el ataque a Xfera y a los gobiernos que han permitido que, seis años después, siga manteniendo la licencia de UMTS.

'Es llamativo', explicó el ejecutivo a una audiencia de varios centenares de accionistas minoritarios y directivos de Telefónica, 'que en España se haya mantenido inoperativa la banda de frecuencias de telefonía móvil de la cuarta licencia -la de Xfera- durante más de seis años, sin que el incumplimiento reiterado de todos los compromisos haya supuesto una retirada o una revocación'.

De la empresa ahora participada mayoritariamente por TeliaSonera, Viana pasó a los móviles virtuales. Los definió como 'figuras no inversoras', que 'no colaborarán en el despliegue de nuevas y mejores infraestructuras de telecomunicaciones'. A pesar de ello, las autoridades 'facilitan su aparición'.

No todo fue, sin embargo, negativo. Telefónica Móviles no está en contra de los móviles virtuales en su totalidad, pero será selectiva en las negociaciones. Sólo los que tengan 'una propuesta de valor diferenciada', basada 'en la fortaleza de sus actuales capacidades en aspectos tales como marca, canales de distribución o cartera de clientes' podrán ser elegidos para compartir la red de la operadora.

'Ayudas artificiales'

Para el final, el presidente de Telefónica Móviles dejó una advertencia para el Gobierno y la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). Los que tienen la llave reguladora de la telefonía móvil no deben poner en peligro el 'modelo de éxito' de este negocio 'con la concesión de ayudas artificiales a los posibles nuevos entrantes'. En ese caso, se podrían alterar 'las reglas del mercado y de la competencia'.

Pese a las críticas, Móviles no ha puesto en cuestión sus inversiones en red y ayer reiteró que desembolsará en España 1.700 millones de euros en cuatro años, de los que unos 1.200 millones irán destinados al UMTS, como adelantó Cinco Días el pasado día 1.

Viana también tuvo palabras para el futuro, que en el caso de Móviles pasa por la integración en Telefónica. Este camino es que el garantiza los mejores rendimientos para la compañía, aseguró, con el potencial de la convergencia y las estrechas relaciones con O2 y Telefónica de España. La operadora, en cualquier caso, seguirá con sus políticas de segmentación para llegar al máximo de clientes y aumentar su consumo.

Más allá de los beneficios operativos de la integración, los accionariales están menos claros. Es verdad que el anuncio de la fusión ha elevado más de un 21,7% el precio de las acciones en lo que va de año, pero también que el goteo de deserciones entre los socios es constante. En el recuento de abril, Telefónica Móviles había perdido por primera vez en su historia el millón de accionistas. En concreto, su base accionarial era de 895.916. Esta cifra significa que casi 150.000 socios salieron de la compañía en el último año, una cifra algo superior a la del ejercicio anterior. Telefónica Móviles llegó a rozar en su día el millón y medio de inversores.

El minoritario denuncia la incoherencia

Telefónica tiene casi un 93% de su filial Móviles y, pese a la amplia base accionarial de la compañía, las juntas de la firma celular se han caracterizado por la ausencia de intervenciones o críticas a la gestión. Hasta ayer.

Los accionistas minoritarios decidieron aprovechar la última junta para cargar contra los gestores de Telefónica Móviles por su escasa independencia con respecto a la matriz a la hora de aprobar una fusión a un precio que, dicen, les perjudica.

Hubo cinco intervenciones y las cinco coincidieron. 'Ustedes no han creado valor', espetó al presidente uno de los minoritarios, 'la empresa salió al mercado a 11 euros y va a salir de él a menos de 11 euros'. 'Usted dice que ha creado valor', señaló otro, 'pero valor ¿para quién?', añadió. 'En 2000 pagamos más de lo que ahora nos dan'.

Todas las intervenciones fueron jaleadas por aplausos entre la audiencia, que se recrudecieron cuando otro minoritario recordó a Viana la junta de 2005. 'Hace un año usted dijo que Móviles valía más de 11 euros, ¿cómo puede decir ahora que el canje propuesto por Telefónica es bueno cuando da menos que eso?'.

Viana apeló a la comparación con otras empresas del sector para defenderse. Vodafone ha caído en Bolsa bastante más que Telefónica Móviles entre 2000 y la actualidad, y lo mismo sucede con el índice de telecos europeas.

No fue suficiente para los presentes, que abandonaron por decenas la sala donde se celebraba la junta como protesta. Pero la fusión se aprobó y Móviles desaparecerá a principios de agosto, cuando sus acciones se canjeen por las de Telefónica.