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Un embajador para difundir la cultura del whisky

Su reto es que se pierda el miedo al whisky de malta. 'Mucha gente piensa, primero, que es muchísimo más caro que uno normal y después, desconocen cuál puede ser su sabor'. Quien así se expresa es el brand ambassador (embajador de marca) del whisky escocés, Glenffidich, en España.

En total, la marca -la más vendida en todo el mundo dentro de su categoría- dispone de doce personas repartidas por los cinco continentes que pretenden difundir la cultura de esta bebida. Y de paso aumentar sus ventas. Están repartidos por China, India, Australia, Grecia, EE UU (con dos), Portugal, Suecia, España, Sudáfrica o Francia.

Respecto al precio, en Glenffidich insisten en que la diferencia entre una copa de whisky normal y otra de malta no es tan abultada. Apenas un euro y medio o dos de aumento en un coste que ronda los 10 euros. Respecto al sabor, consideran que a una persona que beba whisky le será muy fácil dar el salto al malta. Sin embargo, desandar el camino es algo más improbable.

Para que la gente se acostumbre al sabor, desde Glenffidich realizan degustaciones en restaurantes donde ofrecen a aquellos comensales que les apetezca una copa después de comer. Utilizan el de 15 años.

El responsable de la difusión de la marca en España huye de los tópicos. El de malta sirve también para hacer combinados (por ejemplo, con ginger ale y un toque de lima). Eso sí, con el de 12 años ya basta para tales menesteres. De hecho, el Glenffidich de esta edad es el más bebido de las destilerías escocesas William Grant and Sons. Tienen, además del 12 y 15 años, whiskys de 18, 21, 30, 40 o 50 años. Y por supuesto, los vintage.

æpermil;stos consisten en ediciones especiales, embotellados una sola vez en la vida, que proceden de barricas muy especiales. Algunos de los vintage más famosos de la marca se han realizado con motivo del aniversario de la Reina Madre en Gran Bretaña, la boda de los príncipes de Dinamarca, para el Concorde o el Queen Mary II. India y China están despertando al whisky y cada uno ha editado ya dos vintages.

En España todavía no se ha encargado el embotellamiento de ninguno. Como curiosidad, el Barcelona estuvo interesado, pero desde la marca se consideró que podía afectar a las ventas entre los hinchas de otros clubes y al final no hubo vintage culé.