Consejo Europeo

La Unión Europea pone más condiciones para la entrada de nuevos socios

El ingreso de nuevos miembros en la Unión Europea dependerá de que el club 'sea capaz de funcionar política, financiera e institucionalmente a medida que se amplía', según acordaron el viernes los líderes comunitarios en la cumbre celebrada en Bruselas. Casi todos los socios coinciden en que la puerta debe cerrarse al menos hasta que en 2009 se adopte un nuevo Tratado de la UE.

Rumanía y Bulgaria, que ingresarán en 2007, o 2008 como muy tarde, serán los últimos candidatos a la Unión Europea en haberse beneficiado de una benévola negociación por parte de Bruselas. A partir de ahora, los 25 se proponen someter cada ampliación a un riguroso examen no sólo de la preparación de los aspirantes, sino también del impacto de su ingreso en el funcionamiento del club.

La mayoría de los socios y la Comisión Europea creen, además, que las próximas ampliaciones (en la lista de espera se encuentra desde Croacia y Turquía hasta Albania o Montenegro) deberán esperar a que la UE se dote de un Tratado que reemplace al actual, pactado en Niza en el año 2000.

El endurecimiento de las condiciones para la adhesión se produce tras las dificultades operativas provocadas por la última ampliación, que en 2004 elevó de un golpe el número de socios de 15 a 25. En la cumbre se percibieron los roces entre viejos y nuevos socios, cuando la República checa, Hungría, Letonia y Polonia firmaron una declaración expresando su disgusto por la negativa de Bruselas a permitir el ingreso de Lituania en el euro. El país báltico se ha quedado a menos de una décima de inflación de superar el examen. Eslovenia, en cambio, lo pasó ayer holgadamente y se convertirá en 2007 en el décimo tercer país de la zona Euro.

Francia supedita las futuras ampliaciones a la percepción de la opinión pública sobre los candidatos

El descarrilamiento de la Constitución europea, que debía haber regulado la vida comunitaria de la UE ampliada, ha agravado esta sensación de inmanejabilidad del club. Y Los 25 se han dado de plazo hasta finales de 2008 para resolver esta crisis institucional. El presidente francés, Jacques Chirac, cuyo fallido referéndum sobre la Constitución se identifica como el origen de la crisis, encabeza precisamente a los partidarios de frenar la ampliación.

Chirac no consiguió el viernes que la capacidad de absorción se convierta en un criterio equiparable al examen sobre las condiciones económicas y democráticas de los candidatos. Pero el presidente francés ha impuesto que se tenga en cuenta la opinión pública de los países miembros sobre los socios potenciales. La popularidad de cada candidato puede ser decisiva si los países de la UE imitan la norma aprobada el año pasado por Chirac que establece un referéndum obligatorio en Francia antes de cualquier ampliación. Turquía, al menos en estos momentos, difícilmente superaría esa barrera, como quizá tampoco lo hubiera hecho España antes de su adhesión en 1986.

Tal vez por eso el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se desmarcó del maximalismo francés. Zapatero se muestra a favor de 'hacer una evaluación de la capacidad de absorción', pero siempre que se deje claro a los aspirantes que 'las puertas de la UE están abiertas para aquellos países que compartan nuestros valores'.