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En España se recoge el 15% de las pilas y sólo se recicla el 1%

De los mil millones de pilas eléctricas, acumuladores y móviles que se utilizan cada año en España, se recogen 150 millones y apenas se reciclan 7,5 millones, algo menos del 1%. El consumo de estos productos se ha duplicado en nuestro país en los últimos años.

La inexistencia de control sobre estos elementos es especialmente preocupante si se tiene en cuenta que una solo pila alcalina puede contaminar 175.000 litros de agua, cantidad que equivale al consumo media de agua de toda la vida para seis personas.

Estos datos se han puesto de manifiesto en la feria Tem Tecma 2006, Feria Internacional de Urbanismo y Medio Ambiente que termina hoy en el recinto ferial de Ifema. En el entorno del Salón se acoge la segunda edición de los Premios Pila de la Asociación Española de Recogedores de Pilas, Acumuladores y Móviles (Aerpam). Los premiados de este año son la Xunta de Galicia y la Generalitat de Cataluña en la categoría de CC AA; la mancomunidad de Tudela (Navarra) y el Ayuntamiento de Torrelodones (Madrid) en la categoría de ayuntamientos y la Universidad de Valencia y la de Alcalá de Henares y los centros comerciales de La Vaguada y Carrefour.

España carece de un marco legal que regule la puesta en marcha de un sistema de reciclaje de pilas por parte de la industria nacional. Según Eusebio Gea, secretario de la Aerpam, desde la asociación se están pidiendo soluciones y una mayor regulación. Gea declara que en Europa sólo hay en estos momentos planes vigentes en seis de los 25 países de la UE (Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Holanda y Suecia).

Sin embargo, esta situación deberá cambiar en breve y es de esperar que se extienda al resto de los estados de la Unión Europea con la nueva normativa sobre reciclaje de pilas y acumuladores aprobada en mayo de este año. En ella, se establece que los estados miembros deberán recoger hasta el 2012 el 45% de las pilas usadas.

Una legislación con la que se pretende garantizar que las autoridades nacionales de cada país pongan en marcha planes de recogida y reciclaje de pilas y baterías para evitar su incineración o abandono en vertederos donde suelten sus metales pesados.