Elecciones

Rafael Cámara y Mario Alonso luchan por la presidencia de los censores de cuentas

Dos auditores se disputan la presidencia de los censores jurados de cuentas a pesar de los deseos de la mayor parte de los profesionales de llegar a las elecciones con una única candidatura.

Hay marejada de fondo en el Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España (ICJCE). Mientras públicamente todos expresan sus deseos de que sólo exista una candidatura para las elecciones, que deberán celebrarse el próximo mes de septiembre, los representantes de esas candidaturas se resisten a integrarse en una sola.

La encabezada por la ex presidenta del Congreso, Luisa Fernanda Rudi, decidió retirarse en vista de que no contaba con el suficiente respaldo. Pero a la liderada por Mario Alonso, fundador y máximo responsable de Auren y presidente de Agrupación primera del ICJCE (que engloba el territorio del centro de España del instituto), le ha salido un nuevo competidor. Se trata de Rafael Cámara, socio de Deloitte, ex diputado del PP y representante del grupo de contacto europeo creado por las grandes firmas auditoras para contribuir en las reformas que afectan a la profesión.

A pesar de que se han producido acercamientos y de que algunas fuentes han llegado a asegurar que Mario Alonso se integraría como vicepresidente en la que postula a Rafael Cámara como presidente, lo cierto es que ambos mantienen su intención de presentarse a la presidencia en las elecciones que la corporación de auditores celebrará el próximo mes de septiembre.

De hecho, Mario Alonso difundió ayer un comunicado en el que ratifica su intención de presentarse a la presidencia del ICJCE y desmentía que fuera a conformarse con la vicepresidencia. Alonso asegura contar con el apoyo 'unánime de la totalidad de las organizaciones territoriales del Instituto, que representan el número más importante de miembros de la corporación'. Y añade que se propone encabezar una candidatura única 'que represente el consenso de todas las compañías del sector, incluyendo a las cuatro grandes firmas'.

La aclaración es importante, porque su contendiente, Rafael Cámara es, según fuentes cercanas al instituto, el candidato preferido por las cuatro grandes firmas 'y algunas de las medianas'. Su candidatura también aboga por conseguir que en las elecciones de septiembre los asociados no tengan que respaldar más de una lista.

El presidente de Auren reconocía ayer que se han producido conversaciones entre los representantes de ambas candidaturas para tratar de lograr un acercamiento de sus posiciones, 'pero yo nunca he dado el visto bueno a ser vicepresidente de la representada por Rafael Cámara', asegura.

Fuentes cercanas a las negociaciones que se producen en el seno del ICJCE afirman que desde el primer nombramiento del actual presidente del Instituto, José María Gassó, que proviene de una auditora de tamaño pequeño existía el pacto de que el próximo presidente fuera el representante de alguna de las grandes firmas.

Un pulso antes de que se convoquen las elecciones

Este 'pulso entre dos egos', como ayer definía la situación un auditor que asiste a la disputa por la presidencia del Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España (ICJCE), se produce antes de que se hayan convocado las elecciones y, por tanto, antes de que ningún candidato pueda presentarse formalmente. Ya se sabe cuándo se producirá el relevo en la presidencia del Instituto, pero a tenor de cómo se están desarrollando los acontecimientos lo que no se sabe es cómo se producirá. El traspaso de poderes de el actual presidente, José María Gassó, que ha agotado sus dos mandatos, tendrá lugar durante el XV congreso nacional que el instituto celebrará entre los días 25 y el 27 del próximo mes de octubre. El evento lo inaugurará Gassó. Pero queda por ver quién será el presidente que lo clausure.