EDITORIAL

Un desafío europeo

La trama de importación fraudulenta de vehículos de lujo descubierta por Hacienda y la Guardia Civil, que de momento ha aflorado un fraude de 35 millones por la venta de unos 5.000 coches, pone al descubierto las debilidades de nuestro sistema fiscal, especialmente vulnerable en algunas figuras impositivas, como por ejemplo el IVA. Al margen de la eficacia mostrada por la Agencia Tributaria y la Guardia Civil en este caso, parece necesario en esta lucha dotar de más medios a la inspección y a las unidades de delitos económicos de la Policía. Pero, dada la dimensión europea de este tipo de tramas, resulta aún más necesario que la UE logre armonizar su legislación e implante medidas comunes para luchar contra esas redes societarias que permiten defraudar. Lejos de este objetivo, la Comisión Europea acaba declararse incapaz de hacerlo por falta de voluntad política de sus países miembros.