Móviles de tercera generación

Telefónica Móviles destinará más del 70% de su inversión en España al UMTS

La inversión en GSM es cosa del pasado. Telefónica tiene clara la apuesta de futuro y pasa por el móvil de tercera generación, el UMTS. Por ello, la compañía tiene presupuestados 1.700 millones de euros de inversión en red en España hasta 2009 y más del 70% se destinará exclusivamente al UMTS.

Telefónica Móviles tiene una meta para el negocio en España: que el 60% de sus clientes tenga un terminal UMTS en el bolsillo o en la cartera en poco más de tres años y medio. Por ahora, la realidad está lejos de esta cota. Según las cifras a cierre de marzo, sólo 1,4 millones de usuarios entre las tres operadoras del país tienen algún dispositivo de tercera generación. Puesto que hay 44,3 millones de consumidores de telefonía celular en total, la penetración es de un tímido 3%. Con los datos de Telefónica Móviles de implantación de UMTS y usuarios, su porcentaje se queda en el 2%.

El objetivo es que esta situación cambie y para ello Telefónica Móviles tiene un plan específico y detallado. El núcleo central del proyecto es desplegar la red más avanzada y con mejor tecnología y para ello no se escatimará en gasto.

En el presupuesto de la operadora constan 1.700 millones de inversión en infraestructura hasta el fin de 2009. Sólo 500 millones irán a otros destinos ajenos a la tercera generación, puesto que más de 1.200 millones están reservados casi antes de empezar para el desarrollo de la red UMTS. El mayor esfuerzo se hará este año y el que viene, cuando la inversión marcará un récord. A partir de 2008, los desembolsos se reducirán, pero sólo porque el dinero destinado a la segunda generación, la GSM, será marginal.

El desarrollo del UMTS tiene una intención clara, captar los clientes de más gasto y los nuevos tráficos -ingresos- que generarán los datos. Por ahora, sólo un 19% de los usuarios de Telefónica Móviles usa los servicios de datos avanzados y la meta para 2009 es que este porcentaje se eleve hasta el 45%.

Desarrollo en ordenadores

Otro aspecto que se potenciará al máximo es la conectividad en los ordenadores personales, uno de los campos menos desarrollados, pero que está llamado a convertirse en vital para la rentabilidad y el negocio del UMTS. A tres años y medio vista, la previsión de Telefónica Móviles es que más del 25% de los ordenadores portátiles tenga tecnología celular. Este porcentaje supone más de un millón de terminales.

Pero este escenario sólo será posible si la red UMTS es de calidad y tecnológicamente avanzada. Mientras que la banda ancha a través de las redes fijas va por los 20 megas de velocidad -aunque la real es mucho menor en la mayoría de los casos-, la infraestructura celular da cincuenta veces menos capacidad en estos momentos. La primera mejora se producirá este mismo año, con la introducción del HSDPA, que Telefónica Móviles tiene previsto para un futuro muy próximo.

Este avance elevará la velocidad de forma inmediata hasta el entorno de los dos megas e irá aumentando paulatinamente hasta llegar a los 14 megas hacia finales de año o principios del próximo.

La inversión, por tanto, se destinará tanto a adaptar en los emplazamientos actuales el software que se necesita para el HSDPA como a ampliar el número de nodos. Esta previsto que en 2009 sumen 13.000.

Más distancia en la cuota

La guerra entre Telefónica Móviles y Vodafone se ha decantado en los últimos años hacia el bando del operador británico, con la consiguiente ganancia de cuota con respecto al líder del mercado español.

Vodafone le ha quitado a Telefónica casi siete puntos de cuota en los dos últimos ejercicios, pero la cifra sólo es llamativa por el momento en que lo ha hecho. La diferencia del mercado español con respecto a sus vecinos, es que Telefónica ha mantenido más del 50% del mercado durante más tiempo tras la liberalización. Otros perdieron antes esta cota y ahora tienden a la estabilidad. Por eso, España es el país donde más distancia de cuota hay entre el primer y el segundo operador. En Alemania y Reino Unido, por ejemplo, los dos primeros están casi empatados.