Acuerdo social

Una tímida reforma de las pensiones

El segundo gran acuerdo social en lo que va de legislatura es un pacto de mínimos. Esa es, al menos, la opinión de diversos expertos sobre la reforma de las pensiones. Gobierno, sindicatos y patronal ultimaban ayer el preámbulo antes de dar a conocer el texto definitivo, que coincide en casi todos sus términos por el adelantado por Cinco Días el 20 de mayo. La única novedad significativa es la fusión de los regímenes agrario y de empleados del hogar en el régimen general, una exigencia de Comisiones Obreras. Por lo demás, se retoca el periodo mínimo de cotización, se incentiva la jubilación tardía, se penaliza la anticipada y se extiende la pensión de viudedad a parejas de hecho.

Retoques sin duda importantes, pero que no resuelven la viabilidad futura del sistema. La situación actual de la Seguridad Social es boyante, pero la tortilla dará la vuelta en menos de un decenio. Según el Ministerio de Trabajo, el sistema actual entraría en números rojos en 2015 (una vez acceda a la jubilación la generación del baby boom). Para entonces, el fondo de reserva tendrá acumulados 56.595 millones de euros, que sólo servirían para cubrir el déficit de los seis años siguientes.

José Antonio Erce, director de Economía de AFI, cree que el impacto en términos de gasto de la reforma será escaso, pues unas medidas se compensan con otras. 'Si acaso, habrá un ligero aumento a corto plazo'. Erce sostiene que el acuerdo no aborda la clave del problema: ampliar el periodo de cómputo para calcular la pensión, desde los actuales 15 años, y retrasar la edad de jubilación. 'Es un pacto en la lógica de la reforma continua del sistema, lo poco que permite el diálogo social. Falta consenso para reformas radicales, que son las necesarias'.

José Barea, catedrático de Economía de la UAM, coincide en el diagnóstico y pone como ejemplo al Reino Unido, que acaba de alargar la edad de jubilación: 'La ecuación es sencilla', afirma. 'Si se alarga la edad de 65 a 70 años, las personas cotizan cinco años más y perciben cinco menos, lo que supone una forma de equilibrar el sistema. Lo demás son retoques para poder decir que se ha hecho algo'.

Barea considera que el veto a la prolongación del periodo de cómputo, pretendida inicialmente por el Gobierno, partió de UGT: 'CC OO es consciente de la necesidad de profundizar en la reforma, pero tiene difícil hacer el papel de malo de cara a sus afiliados'. Fuentes cercanas al sindicato Comisiones Obreras reconocen que su intención inicial era 'llegar un poco más lejos' que el texto pactado, 'pero no se ha podido lograr'.

Las grandes líneas de un acuerdo de mínimos

El acuerdo de pensiones, a falta de ser ratificado por los órganos dirigentes de sindicatos y patronal, tiene entre sus principales novedades las siguientes:

La prestación por viudedad se amplía a parejas de hecho, aunque con requisitos de convivencia y dependencia económica elevados. El secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granados, afirmó ayer que los requisitos para la consideración de pareja de hecho 'serán los mismos en todo el territorio', informa Bernardo Díaz. El pacto incluye una declaración de intenciones para limitar la compatibilidad de la prestación de viudedad con la de jubilación, aunque no se concreta en hechos.

Se retoca el periodo mínimo de cotización, que sigue siendo de 15 años, pero se elimina la anomalía de contabilizar 14 meses por año trabajado, en virtud de las pagas extraordinarias. En la actualidad, el periodo real es de algo menos de 13 años. El acuerdo fomenta la prolongación de la vida laboral, al incrementar la pensión en un 2% por cada año de retraso voluntario más allá de los 65, y de un 3% si se cotizó durante más de 40 años. Los empresarios que mantengan al empleado más allá de los 55 años de edad recibirán una bonificación en su cotización (hasta ahora, el umbral estaba en 60 años).

El acceso a la jubilación parcial queda endurecido, al supeditarse a una edad mínima de 61 años frente a los actuales 60. Además, se requieren seis años de antigüedad en la empresa y 30 de cotización. También se penaliza la jubilación anticipada, mediante coeficientes reductores de la pensión.

Granados explicó que aún no está decidida la forma de tramitación de la reforma, aunque la 'costumbre' de pactos anteriores apunta al proyecto de ley, que facilita la incorporación de enmiendas en las Cortes.