Josep Prats

'Los mercados dependen de la pujanza de Asia'

El atractivo de la Bolsa frente a la renta fija está ahí, pese a las correcciones que se producen. Existe liquidez en los mercados y ésta se seguirá dirigiendo poco a poco hacia la renta variable', señala Josep Prats, director de gestión de patrimonios de Ahorro Corporación. Considera que ese proceso puede mantenerse sin grandes cambios, siempre que la inflación sea moderada, entre el 2% y el 4%, y el crecimiento económico permanezca sostenido, aunque no se llegue al 3, 5% de España. No obstante, este analista puntualiza que hay incertidumbres que pueden afectar al equilibrio de los mercados. 'Un riesgo es la devaluación brusca del dólar, aunque si no cae por debajo de 1,4 por euro no es motivo de alarma', destaca. Otro sería el parón del crecimiento de la economía de Asia, 'el gran motor del mundo', afirma. 'El país emergente más importante es China, y si el aumento de su PIB, que está ahora en el 10%, se mantiene entre el 6% y el 7% todavía quedaría bastante margen para la economía mundial', añade.

Destaca que otro peligro es que la subida continuada del precio de las materias primas se traslade con fuerza a la inflación. Pero, en el caso del petróleo, cree que si no supera los 85 dólares el barril, el riesgo podría ser asumido. No obstante, Josep Prats subraya que es preciso diferenciar las causas de esos aumentos; y cuando se deben básicamente al tirón del consumo de Asia, el caso puede tener componentes positivos para la economía mundial. Por el contrario, el riesgo sería más preocupante si el problema de suministro, ya sea desde Irán, Irak o de otros países, son el origen de la subida del crudo

Y es que para el director de Ahorro Corporación, el equilibrio de los mercados mundiales se basa en una especie de reparto de papeles entre las principales áreas económicas. 'El crecimiento asiático es la causa en gran parte de los tipos de interés bajos existentes hasta ahora, porque en esos países básicamente hacen dos cosas: los chinos pobres producen a bajo coste mientras que los ricos de allí, así como los árabes, ahorran mucho. Y ese ahorro se dedica a comprar deuda que emiten Estados Unidos y Europa, lo que posibilita el elevado consumo de los norteamericanos y europeos', indica.

Añade que, aunque el tirón que desde Asia se hace de las materias primas influye al alza en la inflación, también es cierto que con los zapatos y los juguetes baratos que llegan a los mercados occidentales palian en parte ese efecto.

'El mundo está ahora organizado de esta manera y este equilibrio se aguanta en la pujanza de la economía asiática y mientras se mantenga no vamos mal', manifiesta. Pero admite que esta relación no se podrá mantener siempre y que lo óptimo sería que el tan marcado desequilibrio entre Asia y Europa y Estados Unidos, por otro lado, se vaya reduciendo. 'Que los chinos consumieran más y no ahorrarán tanto, y que los norteamericanos y los europeos gasten menos y, por el contrario, ahorren más'.

A su juicio, para que eso se produzca, lo que en parte hace falta, es lo que ya están haciendo las autoridades monetarias: subir los tipos, más en Estados Unidos que en Europa, 'ya que allí es el problema del consumo es más marcado'. Añade que así se promueve el ahorro, porque su remuneración se hace más rentable, y se desincentiva el endeudamiento al ser más caro.

'Preferimos la Bolsa europea'

Con esta situación mundial que, a su juicio, está basada en un equilibrio que podría romperse, este experto considera 'básica' la progresiva revaluación del yuan. 'Si la reconducción de las economías mundiales se hace de forma ordenada, y creo que se va por esa vía, todavía queda recorrido para los mercados'. Mientras, señala que desde Ahorro Corporación se prefiere los mercados europeos. 'Los desequilibrios en Europa son menores que en Estados Unidos, aunque crezcamos menos'. Por ello, ante expectativas de crecimiento de beneficios empresariales y valoraciones bursátiles similares, y teniendo en cuenta que si hay alguna previsión monetarias, ésta apunta a una devaluación adicional del dólar, 'la mejor opción es Europa. Dentro de la Bolsa europea, nosotros estaríamos favorables, en el corto plazo, en el sector financiero, en las grandes petroleras y en las materias primas en general.' Sobre empresas, como Total, BP o Shell, agrega que sus valoraciones no recogen los actuales precios del crudo. Respecto a las eléctricas y a autopistas dice que se pueden ver afectadas por las subidas de los tipos.' Para Josep Prtas, luego está la gran incógnita, que va a determinar más el comportamiento general de las Bolsas: la evolución de las telecomunicaciones.