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El proyecto de reforma contable pone en alerta a los auditores

Los profesionales españoles de la contabilidad y la auditoría de cuentas están analizando con lupa el proyecto de reforma contable que el Consejo de Ministros remitió el viernes al Congreso para armonizar las normas españolas con la contabilidad internacional.

Critican que nadie les haya consultado sobre la reforma antes de que se convierta en anteproyecto, aunque muchos de ellos reconocen haber tenido entre sus manos un borrador del texto, 'pero con solo 15 días de antelación. Además, los profesionales de la auditoría de cuentas no están contentos con la medida que se introduce al hilo de la nueva ley y que supone que se incrementen los límites establecidos para formular cuentas abreviadas, lo que en la práctica implica que 4.775 empresas que en la actualidad están obligadas a someter sus cuentas anuales a auditoría (el 21,22% de las totales) dejen de estarlo. 'Es un paso atrás en la transparencia', sentencia el socio de una firma auditora.

Además, estos profesionales dicen estar preocupados por la celeridad con la que se prevé que la futura norma entre en vigor. Una fecha que se ha fijado para el próximo 1 de enero. 'Si acaba de entrar ahora en el Congreso podría aprobarse, con suerte, en septiembre. Y si a eso le añadimos que hay que aprobar también el reglamento con el nuevo Plan General de Contabilidad y todas las disposiciones ministeriales, no habrá apenas tiempo para preparar a nuestros clientes ni a nosotros mismos. Parece que hay dos relojes, uno para la Administración y otro para los profesionales', se queja el socio director de una de las firmas auditoras medianas que operan en España. Desde una de las grandes coinciden en la opinión de la celeridad con la que deberá aplicarse la reforma de una norma que plantea importantes incógnitas y complicaciones.

Tanto es así que el comité técnico del Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España (ICJCE), la corporación mayoritaria del sector, tiene prevista una reunión la semana que viene para analizar los muchos problemas e incógnitas que se plantean en el proyecto de ley de reforma contable.

Los auditores consideran que el proyecto de ley, que por su misma esencia es eminentemente técnico, contiene a pesar de ello algunos puntos que únicamente pueden ser entendidos por un experto en las normas internacionales de contabilidad. 'Desde luego, el director financiero pongamos de Talleres Pérez, no va a poder entender ni siquiera de qué hablan algunos artículos si no tiene previamente un conocimiento profundo de las NIC', explica un auditor que, a pesar de su crítica dice confiar en que estos artículos se aclaren durante el proceso de tramitación parlamentaria.

Y como hay críticas para todos los gustos, también hay quienes opinan que el proyecto de ley de reforma contable que tiene por objetivo armonizar la contabilidad española con la internacional 'armoniza, pero no lo suficiente, por lo que seguirá habiendo unos criterios españoles y otros de las NIC'.

El presidente del ICAC, José Ramón González, explicó ayer las claves de la reforma del sistema contable, cuyo objeto es 'evitar la dicotomía creada por la introducción de las NIC para los grupos cotizados y tener un marco contable propio que sea compatible con éstas'.

El IASB trabaja en unas NIC para pymes

El organismo encargado de la redacción de las normas internacionales de contabilidad, el IASB, tiene en marcha un proyecto para la elaboración de un cuerpo de normas contables destinado a pequeñas y medianas empresas que, a pesar de no estar obligadas a auditarse o a publicar sus informes de auditoría, sí emitan una información contable, por ejemplo destinada a inversores que no participen en su gestión. La intención es que todas las empresas, sean del tamaño que sean, acaben por tener un mismo lenguaje contable que permita la comparación de sus estados financieros. El organismo que prevé publicar un borrador próximamente, planea disponer de sus normas contables completas para pequeñas y medianas empresas a mediados del próximo año.

El anuncio de que el IASB elabora una adaptación de la contabilidad internacional para pymes es uno de los argumentos que utilizan quienes critican la reforma contable anunciada por el Gobierno, ya que consideran que tal vez se debería esperar a que el IASB complete sus normas para aplicarlas directamente a las empresas españolas.