Contratos

Un problema para cinco millones de trabajadores

Desde que en octubre de 1984 el Gobierno socialista de Felipe González, la patronal dirigida por José María Cuevas y la UGT liderada por Nicolás Redondo impulsaron el contrato temporal como solución al desempleo, fundamentalmente juvenil, las cosas han cambiado mucho. Tanto, que lo que surgió como una solución se ha convertido en el principal problema del mercado laboral español, que afecta a los 5,3 millones de trabajadores que tienen un contrato temporal (el 33% del total de trabajadores)

En 2005 los Servicios Públicos de Empleo registraron 15,6 millones de contratos temporales y sólo 1,5 millones de indefinidos. Así, cada mes las empresas españolas hacen más de un millón de contratos eventuales, de los que el 13% son prórrogas de otros temporales ya existentes.

Pero, además, también hay clases dentro del colectivo de trabajadores eventuales, ya que no es lo mismo tener un contrato de obra o servicio que puede durar varios años, que uno eventual por circunstancias de la producción de una semana de duración. Según los datos de los Servicios Públicos de Empleo uno de cada tres trabajadores temporales tiene un contrato de menos de un mes de duración; un 26,5%, uno de entre 1 y 6 meses, y sólo un 3,3% tiene contratos que duran más de 6 meses. El 40% restante corresponde a los contratos de obra, cuya duración es indeterminada ya que depende de lo que dure la actividad para la que ha sido contratado.

La mitad de los trabajadores de entre 25 y 29 años son temporales

La temporalidad también afecta claramente a determinados sectores como los jóvenes y las mujeres. Así, el 78% de los trabajadores de entre 16 y 19 años tiene un contrato temporal; el 61,5% de los que tienen entre 20 y 24 años trabaja de forma eventual y también lo hacen el 46% de los que cuentan entre 25 y 29 años. Igualmente, la temporalidad afecta al 36% de las mujeres y al 31% de los hombres. El problema de la precariedad también está muy concentrado en sectores como los servicios y la construcción, donde se hacen el 60% y el 20% de todos los contratos temporales, respectivamente.

Trabajadores extranjeros

El otro gran colectivo que agrupa a gran parte de la temporalidad es el de inmigrantes. En este punto sólo un dato: todo el millón de empleos aflorados el pasado año con la nueva metodología de la encuesta de población activa (EPA) eran inmigrantes. Esta circunstancia elevó el número total de trabajadores eventuales de cuatro a cinco millones.

Tampoco hay que olvidar la elevada temporalidad del sector público, sobre todo en muchos ayuntamientos, en los que llega a afectar a la mitad de la plantilla.