Acuerdo laboral

Zapatero celebra la firma de una acuerdo 'histórico' de reforma laboral para reducir la temporalidad

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, auguró que la reforma laboral firmada ayer en La Moncloa servirá para impulsar más el crecimiento de la economía española que, según dijo, ya da muestras de estar creciendo 'claramente por encima del 3,5%'. Los líderes sindicales y patronales valoraron positivamente el acuerdo, si bien los empresarios aprovecharon para criticar la Ley de Igualdad ante el presidente.

Un 'acuerdo histórico'. Eso es lo que, según José Luis Rodríguez Zapatero, firmaron ayer los máximos líderes de patronales y sindicales y el Ministro de Trabajo Jesús Caldera al ratificar la reforma laboral que lleva el nombre de 'Acuerdo para la mejora del crecimiento y el empleo'.

Estos son precisamente los objetivos que el presidente del Gobierno auguró que se conseguirán con la aplicación de la reforma: 'con su puesta en práctica, obtendremos mejores resultados del largo periodo de crecimiento (económico) que estamos experimentando y que incluso podría mejorar'. De hecho, Rodríguez Zapatero señaló que algunos indicadores de la economía española están ya registrando crecimientos 'propios de una economía que crece claramente por encima del 3,5%'. Esta es la estimación de crecimiento del PIB del Banco de España para el primer trimestre del año.

Este impulso al crecimiento vendrá dado por la mejora de la productividad y la competitividad de las empresas derivadas de la reducción de la temporalidad en el empleo, que afecta a uno de cada tres trabajadores, según explicaron todos los firmantes del acuerdo.

Cuevas critica que las bonificaciones se paguen con las cotizaciones sociales y los sindicatos creen que serán necesarias más reformas para reorientar el modelo productivo

Los sindicatos valoraron muy positivamente el acuerdo que será una 'herramienta muy útil' para reducir la temporalidad, dijo Cándido Méndez, secretario general de UGT; y supone también 'una señal de estabilidad futura' para la economía, que dan los empresarios y los sindicatos, añadió el líder de Comisiones Obreras, José María Fidalgo.

No obstante, ambos líderes sindicales hicieron hincapié en que serán necesarias más reformas orientadas a 'cambiar' y 'reorientar' el modelo productivo. Su intención es que el crecimiento se fundamente menos en el consumo privado y la construcción y más en los rendimientos de la inversión en formación de los trabajadores y en políticas de I+D en las empresas.

El presidente de CEOE, José María Cuevas, tras señalar que 'no es la reforma que habríamos hecho los empresarios', resaltó el valor del acuerdo para reducir la temporalidad e impulsar el crecimiento. Dicho esto, Cuevas admitió que la temporalidad 'ha venido jugando un papel de flexibilidad para las empresas pero tiene una cara negativa que no podemos ignorar' y añadió que las empresas 'deben esforzarse en potenciar y retener su capital humano'. El líder patronal también ensalzó la rebaja de cotizaciones que incluye la reforma pero precisó que con ellas 'no se pretende subsidiar a las empresas', sino que, al contrario, las bonificaciones se abonarán con cargo a cotizaciones sociales , y 'no existirán aportaciones de impuestos', algo que también resaltó Rodríguez Zapatero quien dijo que el Ministro de Economía 'no pone nada'. Pedro Solbes, presente en el acto, mostró un sutil gesto de desacuerdo.

Cuevas criticó que el pago de las bonificaciones con cotizaciones supone incumplir el Pacto de Toledo y aprovechó la circunstancia para decirle a Zapatero que 'la precipitación' y el desacuerdo de los empresarios con la Ley de Igualdad aprobada por el Gobierno 'dificultará, que en la práctica esta norma, sea eficaz y logre sus objetivos, que comparte la patronal'.

Hacer fijos a más de un millón de temporales

'El objetivo estratégico del acuerdo laboral es la reducción de la temporalidad', dijo ayer el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tras la firma de la reforma laboral. Así, el Ministerio de Trabajo ha concretado que más de un millón de trabajadores, de los cinco que ahora tienen un contrato temporal, pasarán a ser indefinidos con las siguientes medidas de la reforma:

El 'plan de choque' contra la temporalidad establece bonificaciones de 800 euros anuales durante tres años (en rebajas de cotizaciones empresariales) por cada conversión de un trabajador temporal en indefinido, que se haga desde la entrada en vigor de la reforma el 1 de julio hasta el 31 de diciembre de 2006. La conversión podrá hacerse a un contrato fijo ordinario (con indemnización por despido de 45 días por año y un máximo de 42 mensualidades) o uno de fomento del empleo estable (con un despido de 33 días por año y 24 mensualidades como máximo).

Las conversiones de temporales a fijos entre el 1 de enero de 2007 al 31 de diciembre de ese mismo año ya no estarán bonificadas pero la ley permitirá que el empresario haga un contrato de fomento del empleo estable, con un despido más barato a todos los colectivos.

Programa de bonificaciones. Se establecen rebajas selectivas de cotizaciones que irán desde los 500 a los 3.200 euros anuales para la contratación indefinida inicial de los colectivos con mayores dificultades para la inserción laboral: mujeres en general (850 euros anuales durante cuatro años); los mayores de 45 años (1.200 euros anuales, durante toda la vigencia del contrato); discapacitados y discapacitados severos (3.000 y 3.200 euros anuales, respectivamente toda la vigencia del contrato).

También se bonificará con 800 euros anuales durante cuatro años la contratación indefinida de jóvenes de entre 16 a 30 años. El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, y Cándido Méndez, destacaron ayer particularmente el objetivo de reducir la temporalidad entre los jóvenes, que afecta a más de la mitad de este colectivo.

Nuevos límites legales. Todo trabajador que acumule dos o más contratos con la misma empresa y acumule un periodo de trabajo de 24 meses en el mismo puesto en un periodo de 30 meses pasará a ser fijo de manera automática.

Rebaja de cotizaciones. Las cuotas al desempleo se recortan un 0,25 desde el 1 de julio de 2006 y otro 0,25 a partir del 1 de julio de 2008. La cotización al Fogasa se reduce del 0,4% al 0,2%.