Profesionalización

Don Piso y la Cámara de Madrid crean una titulación inmobiliaria

El boom inmobiliario y la especulación que se ha desatado en el sector en los últimos años ha provocado una demanda de profesionales que el mercado no es capaz de generar. En este contexto, Don Piso y la Cámara de Comercio de Madrid han creado el primer título de técnico en intermediación inmobiliaria, con el fin de conformar un equipo de profesionales cualificados y contribuir a la profesionalización del sector.

No es, sin embargo, la única iniciativa. Concasa firmó en abril un acuerdo con la Fundación de la Universidad de La Rioja para ampliar su plan de formación y que todos sus franquiciados puedan acceder a un programa de formación continuada online de rango universitario.

Los cursos de Don Piso y la Cámara de Madrid, en cambio, son presenciales y estarán impartidos por profesionales en activo. Tienen un carácter práctico y analizan aspectos como el peritaje, alquileres, fiscalidad inmobiliaria y contratación laboral.

Según fuentes de esta cadena propiedad del grupo Ferrovial, 'el sector inmobiliario español se caracteriza por su atomización y escasa profesionalización, con multitud de pequeños operadores que despiertan el recelo de buena parte de los compradores-vendedores de inmuebles. El mercado asistirá a medio plazo a una reordenación de la oferta o selección natural, fruto de la cual sobrevivirán aquellos agentes que sean capaces de aportar una mayor especialización, profesionalización y valor añadido al proceso de compraventa'.

En línea con esta necesidad de profesionalizar el sector, la ministra de la Vivienda, María Antonia Trujillo, quiere impulsar una normativa que regule el trabajo de los intermediarios inmobiliarios, que ahora no están sujetos a ninguna regla, poner coto a los abusos de las comisiones y obligar a los gestores a tener un título oficial para ejercer.

En un sector propicio al dinero negro, como ha denunciado el cuerpo de técnicos financieros de Hacienda, la necesidad de titulaciones homologables está impulsando a las cadenas a crear sus propias soluciones. Incluidas agencias y profesionales, se calculan que hay en el sector unos 95.000 empleados.