Líneas aéreas

Nace una nueva aerolínea de bajo coste de raíces españolas

Las compañías Iberia, el grupo Cobra (perteneciente a ACS), Iberostar, Nefinsa (sociedad de la familia Serratosa) y Quercus han anunciado esta tarde el lanzamiento de una nueva compañía aérea de bajo coste, en la que participarán con un 20% de capital cada una.

Las compañías Iberia, el grupo Cobra (perteneciente a ACS), Iberostar, Nefinsa (sociedad de la familia Serratosa) y Quercus han anunciado esta tarde el lanzamiento de una nueva compañía aérea de bajo coste, en la que participarán con un 20% de capital cada una.

Según un comunicado conjunto, la nueva aerolínea tendrá su sede en Barcelona y está previsto que comience sus operaciones en octubre de este año en rutas punto a punto, principalmente desde la Ciudad Condal. Está previsto que la aerolínea disponga de cinco aviones a finales de este año y que llegue a 30 en 2008.

La inversión inicial de Iberia en la nueva compañía será de 24 millones de euros, más que el resto de las empresas participantes. La aerolínea que preside Fernando Conte contará, además del 20% del capital social y de los derechos políticos, con derecho a un dividendo especial y a una participación del 80% en el ordinario. Según comunicó Iberia a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, los accionistas del nuevo operador han firmado un acuerdo que regula sus relaciones e incluye un compromiso de permanencia en la nueva sociedad durante un periodo de tres años, transcurrido el cual su objetivo es su salida a bolsa.

ACS 21,02 -6,16%

La nueva compañía aérea, cuya denominación comercial no ha sido revelada, será gestionada de "forma autónoma e independiente" de su participada Iberia, si bien ésta ha ofrecido la posibilidad de formalizar acuerdos de distinta índole como código compartido, participación en programas de fidelización, mantenimiento, flota y asistencia en tierra, siempre en condiciones de mercado.

Meses de especulaciones

Tras meses de especulaciones que indicaban que una de las tareas pendientes de Iberia era la participación financiera en una compañía de bajo coste, tal y como reiteró ayer el consejero delegado de Iberia, Ángel Mullor, en la presentación de su dimisión.

Ya en noviembre, el entonces consejero delegado de Iberia, Ángel Mullor, apuntó que habían llegado a su mesa tres ofertas para participar en otros tantos proyectos de aerolíneas de tarifas reducidas. Según anunció entonces la propia compañía, el hecho de que la sede de la nueva aerolínea sea Barcelona tiene su origen en la feroz competencia que las compañías de bajo coste representan para Iberia en Cataluña.

La noticia surge tan solo un día después de que se conocieran las cifras del Instituto de Estudios Turísticos, dependiente del Ministerio de Economía, sobre las positivas cifras de clientes de las aerolíneas de bajo coste. Así, las compañías de vuelos baratos aumentaron su volumen de pasajeros internacionales un 9,2% en el primer trimestre de 2006 y copan ya el 30,4% del total, con 3.065.451 viajeros. Las tradicionales, sin embargo, perdieron un 0,1% de clientes respecto al mismo trimestre de 2005, pero el descenso es mayor en marzo (2,6%).

Tres aerolíneas de bajo coste -Ryanair, Easyjet y AirBerlin-copan el 63,3% de los viajeros en marzo. Vueling se sitúa en cuarta posición, al crecer un 93,5%. La mayoría de los pasajeros llegaron de Reino Unido (43,9%) y Alemania y los aeropuertos más usados fueron Palma de Mallorca y Barcelona.