Construcción naval

Los astilleros avanzan para crear un EADS naval

El sector de la construcción naval en Europa se mueve para hacer frente a dura competencia procedente de Asia y, aunque tímidamente, ya está dando los primeros pasos hacia lo que inevitablemente será la creación de un consorcio al estilo del EADS aeronáutico.

En esta línea de avance, ayer se hizo pública, finalmente, la constitución de una plataforma de compras por parte de cinco de los grandes compañías navales del Viejo Continente: la española Navantia, la francesa DCN, la italiana Fincantieri y las británicas Bae Systems y VT.

Las cinco firmas han creado el grupo Warship European Procurement (WEP) con el fin de gestionar de manera conjunta sus compras, lograr sinergias y reducir costes en la construcción naval. Según los datos del sector, la adquisición de materiales suponen cerca del 60% de los costes de los programas militares navales.

Los firmantes del acuerdo entienden que una actuación conjunta y coordinada en aprovisionamientos permite alcanzar una mejor posición frente a los proveedores y el establecimiento de especificaciones técnicas comunes, lo que redundará en un abaratamiento 'considerable' de los costes y en una mejora del nivel de calidad de la construcción.

Desde Navantia precisaron que las empresas compartirán bases de datos comunes y que los contactos serán entre las respectivas direcciones de compras, pero que los materiales irán a parar a los programas propios de cada compañía.

Aunque el acuerdo está en línea con la consolidación del sector que pretenden impulsar las propias compañías y sirve para propiciar un mejor conocimiento entre los distintos grupos, la creación de un consorcio integrado naval no deja de ser un proyecto que sólo será realizable a medio plazo y que avanza 'muy despacio', según confiesan desde el propio sector.

Las mismas fuentes recuerdan que para la puesta en marcha de un conglomerado empresarial de este tipo resulta fundamental la iniciativa política, dado el carácter estratégico que cada país otorga a su política nacional de defensa. En este campo será clave la próxima Agencia Europea de Defensa, pendiente del futuro del Tratado Constitucional de la UE. De momento, Navantia, DCN y los alemanes de Thyssen ya mantienen encuentros periódicos cada cinco o seis meses para sentar las bases de una futura integración.

Los principales protagonistas de la alianza

Navantia es el grupo público español de construcción naval militar, con cuatro línea de actividad, seis factorías, 5.511 trabajadores y una cartera de pedidos de 3.503 millones de euros.

DCN es el grupo público de defensa naval de Francia, con dos ramas de actividad, siete unidades de negocio y una cartera de pedidos de 8.300 millones. Está asociado con Navantia en la construcción de los submarinos Scorpene .

Fincantieri es el gigante de la construcción naval en Italia y uno de los astilleros más diversificados del mundo, con más de 9.000 empleados, factorías en ocho localizaciones y tres unidades de negocio.

Bae Systems es el mayor grupo de defensa europeo, fruto de la unión de British Aerospace y el negocio de electrónica de defensa de General Electric. Su cartera de pedidos suma 73.800 millones.

La británica VT, empresa líder en la exportación de barcos militares, emplea a más de 10.000 personas, con una cartera de pedidos de 3.900 millones.