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Hyundai se disculpa por sobornar y dona mil millones de dólares

El presidente de la empresa y su hijo entregan su 60% de la filial Glovis a obras benéficas

Cuando una empresa se ve salpicada por un escándalo financiero, es de esperar que su oficina de relaciones públicas se ponga a temblar. Imágenes de los altos ejecutivos desfilando ante el juez al estilo de las del caso Enron son difíciles de borrar. Algunas empresas optan por intentar quitarle importancia al asunto, otras por defender su inocencia a toda costa. Hasta que llega el momento de pedir perdón. Una práctica que, a juzgar por los últimos casos, es más común en Oriente que en Occidente.

Apenas unos días después de que la fiscalía surcoreana registrara sus oficinas de Seúl, el principal grupo automovilístico del país, Hyundai, pedía ayer perdón por 'la preocupación generada y por no haber cumplido con la responsabilidad adquirida ante la sociedad'. Y, para dejar constancia de su arrepentimiento, anunció que donará nada menos que mil millones de dólares a obras benéficas

'El presidente Chung Mong-koo manifestó su pesar por no haber respondido a la expectación social que mantienen los ciudadanos surcoreanos en el grupo', declaró el vicepresidente Lee Jeaon-kap en una conferencia de prensa. La empresa creará también un comité ético para garantizar la transparencia de sus negocios y la puesta en marcha de un proyecto de creación de empleo. Hyundai añadió en un comunicado que 'cooperará activamente con la fiscalía durante la investigación'.

Hyundai supera el récord registrado hace tan sólo dos meses por la también surcoreana Samsung que por los mismos motivos donó 825 de dólares a obras de caridad

Chung Monk-koo y su hijo donarán sus acciones de la empresa Glovis, filial de Hyundai Motor, que constituyen el 60% de la empresa y están valoradas en cerca de mil millones de dólares. Con esta cifra, Hyundai supera el récord registrado hace tan sólo dos meses por la también surcoreana Samsung que donó, casi por los mismos motivos, 825 millones de dólares. Su presidente también se disculpó entonces por 'no haber cumplido con las expectaciones del público y de la sociedad'.

'Donar Glovis es lo mejor que podemos hacer ahora', explica Jee Heon Seok, analista de Hyundai Securities. 'Teníamos que encontrar una solución rápida a la situación', añade. Y es que se estrecha el cerco sobre los directivos. Hoy mismo, el hijo de Chung y presidente de la automovilística Kia, está llamado a declarar. La fiscalía aún no ha decido si el presidente deberá hacerlo, pero ha dejado claro que la donación no influirá en la investigación.

Chung Mong-koo, de 68 años, y su hijo, Chung Eui-sun, de 35, están acusados de desviar fondos de Hyundai con el objetivo de sobornar a políticos para conseguir licencias de fabricación, y de transferir de forma ilegal paquetes de acciones para afianzar el control de la empresa. Tres personas han sido arrestadas hasta ahora y a diez ejecutivos de la empresa se les ha prohibido viajar. Entre ellos está el propio Chung Monk-koo, a quien la fiscalía permitió viajar esta misma semana a Pekín, pero que ayer regresó a Seúl tras inaugurar la segunda fábrica de la empresa en China.

El escándalo puede entorpecer los planes de Hyundai de convertirse en el quinto fabricante mundial antes de 2010. La investigación ha retrasado la apertura de una fábrica en República Checa y otra en EE UU. Los futbolistas Iker Casillas y Ronhaldino, protagonistas de la última campaña televisiva del grupo, van a tener más trabajo.