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Nuevos riesgos para un nuevo mercado

El Fondo Monetario Internacional, en su último informe de estabilidad financiera global, subraya la magnífica transformación que han experimentado los sistemas financieros en los últimos años. Dice el FMI que la globalización y la innovación financiera han permitido canalizar el crédito a diversos agentes de la economía, y en concreto a grandes inversores institucionales.

La consecuencia directa de esta canalización es la diversificación del riesgo de crédito, el cual ha dejado de recaer exclusivamente en el sistema bancario. 'La mayor dispersión del riesgo de crédito ha reducido el riesgo del sector bancario, que todavía ocupa un importante papel estratégico en la economía, en parte debido a su papel en el sistema de pagos', señala el organismo.

La globalización del crédito viene acompañada de innovación financiera, donde la aparición de derivados sobre el crédito ha dado al sistema financiero una herramienta clave para medir los riesgos, con mayor transparencia y en tiempo real.

Comentaba hace unas semanas un gestor de fondos de alto riesgo que hace unos años era impensable realizar coberturas con el crédito, apostando por la caída de los bonos, porque no existían instrumentos para hacerlo. Los derivados de crédito han permitido la venta a corto de los bonos.

El que un mercado sea más transparente y el hecho de que el riesgo esté más diversificado incrementa la capacidad del sistema financiero para absorber posibles crisis.

Pero todas estas transformaciones han aflorado nuevos riesgos. La canalización del crédito hacia nuevos agentes requiere su salida del sistema bancario. Es decir, que se reduce el control sobre el riesgo porque los agentes que lo asumen pertenecen a segmentos del mercado menos regulados, como pueden ser los hedge funds. Y eso, señala el FMI, incrementa el potencial de que se produzcan sorpresas desagradables.