5d. Hipotecas

A la espera de la nueva regulación

El desarrollo del mercado hipotecario español sigue siendo una de las asignaturas pendientes de los últimos gobiernos. Pese a ser uno de los más transparentes y legislados adolece de modificaciones que le permitan adaptarse a los nuevos tiempos.

Desde el Ejecutivo, en un intento de acallar las voces que claman por un cambio que haga frente tanto a los altos precios de la vivienda como a las cada vez más endeudadas familias y a la tendencia alcista de los tipos de interés, que podría incidir de forma importante en la economía, se prepara desde hace casi dos años una mejora del funcionamiento del mercado hipotecario.

Incluidas dentro del Plan de Dinamización de la economía, las medidas encaminadas a 'mejorar la protección de los consumidores y la gama de productos disponibles' llevan, sin embargo, cierto retraso en lo que a su aprobación se refiere. En un principio prevista para el segundo semestre de 2005, desde la Secretaría de Estado de Economía mantienen que su aceptación se llevará a cabo en 2006, sin concretar fecha alguna.

La regulación de la hipoteca inversa -como una de las medidas clave de la ley de dependencia- dentro de este paquete es, según el Ejecutivo, la causa del retraso. Esta fórmula, que permite al inquilino de la vivienda disfrutar del dinero que le reportaría la venta de la casa, pero manteniendo el derecho a habitarla, y que cuenta con un público escaso en España, se pretende potenciar a través de una proposición de ley que establecería ciertos beneficios fiscales a sus contratantes.

La eliminación de obstáculos a la oferta de productos con tipos de interés mixtos y la ampliación de información a los consumidores sobre los riesgos asociados a la contratación de productos a tipo de interés variable, así como el aumento de la transparencia y la reducción de las tasas que aplican los notarios y registradores en la firma del préstamo hipotecario son otros de los objetivos incluidos en este paquete.

Para los expertos, sin embargo, son insuficientes en todos los casos y lo que es más, no se explican por qué un producto como la hipoteca inversa, enfocado a pensionistas o gente que ha terminado de pagar su vivienda, se incluye en un paquete de medidas dinamizadoras del mercado hipotecario y que pretenden hacer frente al cada vez mayor nivel de endeudamiento de las familias españolas.

Dado que la mayor preocupación de los actores sociales es el efecto que pueda tener la subida de los tipos sobre los préstamos y, de forma directa, en la economía familiar, los expertos claman por una reforma del mercado hipotecario que pueda hacer frente a esta nueva situación, a la que se enfrentan los tres millones de familias españolas que firmaron sus préstamos con los tipos de interés en mínimos. 'Y esto', señalan estas mismas fuentes, 'no se soluciona con una hipoteca inversa ni ampliando la información de los préstamos'.

No es la primera vez que desde el Ejecutivo se articulan medidas encaminadas a mejorar el mercado hipotecario. Ya en la anterior legislatura, durante el gobierno del PP, se aprobó un decreto ley en el que se implementaban ciertas disposiciones para rebajar el riesgo que presentaba este mercado ante la subida de los tipos.

Calificadas como insuficientes, la rebaja de los aranceles notariales y registrales para cambiar de una hipoteca variable a una fija o la recomendación a las entidades de informar sobre el seguro de cobertura no bastaron a un sector ávido de cambios.