Revista de prensa

El alto el fuego de ETA marca el inicio del fin

El anuncio de ETA (...) de un alto el fuego permanente, representa una gran oportunidad de sacar las armas de la política vasca y española de una vez por todas (...). Los dos principales partidos, el Socialista y el Popular, han actuado de modo irresponsable en el pasado (...).

José Luis Rodríguez Zapatero (...) ha hecho prueba de coraje al ofrecer el diálogo a ETA si deja las armas. Calculó bien el momento. Tras el 11-S, y los atentados de Madrid y de Londres, la tolerancia hacia el terror como táctica se ha evaporado. El IRA abandonó la lucha armada el verano pasado y ETA está plagada de filtraciones que le han causado más de 400 arrestos.

Se avecinan decisiones difíciles. Si el alto el fuego se convierte en un fin formal de las hostilidades habrá, por ejemplo, eventualmente una escalonada puesta en libertad de los presos de ETA en España y Francia. Esto enfurecerá a la oposición y los familiares de víctimas de ETA. El señor Zapatero no puede ofrecer constitucionalmente una ruta democrática hacia la secesión vasca (...). El camino más probable es proponer poderes de autogobierno más amplios que convencerán a la mayoría de los vascos. Los que sólo se conformen con la independencia deben tener derecho a reivindicarlo, pero sólo de modo pacífico y democrático.