Alto el fuego de ETA

El PP condiciona su apoyo al Gobierno a que 'no pague ningún precio político'

En un comunicado oficial leído ayer en la sede del PP, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, señaló que su partido está dispuesto a colaborar con el Gobierno para derrotar al terrorismo. No obstante, condicionó este apoyo a que 'no se pague ningún precio político'. Rajoy considera que este alto el fuego permanente de ETA es sólo 'una pausa' y no una renuncia a su actividad criminal.

Mientras el portavoz del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid, Antonio Beteta, calificaba de 'buena noticia' el anuncio de la organización terrorista y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, señalaba que se trata de una de las noticias 'más importantes' que se han producido en los últimos años, el presidente del PP, Mariano Rajoy, consideraba que este alto el fuego es sólo 'una pausa' de ETA.

El líder del PP señaló ayer, en una declaración oficial que leyó en la sede de su partido y luego ratificó en el Congreso, que esta iniciativa no implica una renuncia a la actividad criminal. 'Supone reafirmar su voluntad de seguir existiendo, no se arrepiente de nada y no pide perdón a las víctimas del terrorismo', añadió. No obstante, Rajoy brindó su apoyo al Gobierno 'para que no pague ningún precio político', aunque no avanzó más sobre esta idea. Añadió que su partido está dispuesto a colaborar con el Ejecutivo 'para derrotar al terrorismo en el marco del pacto por las libertades y contra el terrorismo'.

El líder de la oposición interpreta que el objetivo de este alto el fuego permanente es 'iniciar un proceso que conduzca al objetivo de siempre, que es el derecho de autodeterminación y, de nuevo, nos impone las condiciones de siempre'. Para el PP, el Estado de Derecho debe 'seguir cumpliendo sus obligaciones, tanto las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como el Poder Judicial y la administración penitenciaria'.

Rajoy, que hizo un repaso a anteriores treguas realizadas por ETA, se reiteró en las declaraciones de hace unos días cuando señaló que el único comunicado importante que podía transmitir ETA era el anuncio de su disolución y el fin de sus actividades criminales. 'Eso es lo importante y esto no se ha producido', puntualizó.

Llamamiento a la prudencia

Desde otras instancias del PP se hacía un llamamiento a la cautela. El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, comentaba que el comunicado de ETA ha de ser analizado con prudencia y reflexionaba sobre la conveniencia de preguntarse por qué la organización terrorista lo hizo público precisamente ayer, justo el día después de que la Comisión Constitucional del Congreso aprobara el Estatuto catalán.

El ex presidente del Senado y de la Junta de Castilla y León, Juan José Lucas, también calificó de 'buena noticia' el abandono de las armas y coincidió con Gallardón en recomendar 'mucha prudencia a la hora de hacer un juicio'. Lucas se mostró partidario de la mesura y el sentido común ya que, 'estas cosas, casi siempre, no exigen una reacción dogmática en la contestación. Hasta los 100 días ni alabes, ni desalabes'.

El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, indicó en un discurso elaborado antes del anuncio de la tregua, que hay posibilidad de que la democracia gane definitivamente la partida a ETA. No obstante, al final de un acto en el que se presentaba un libro sobre el PP, criticó al Gobierno por regresar 'a aquella visión tan derrotista del trato con los terroristas'. También María San Gil, presidenta del PP vasco, atacó a Zapatero y vinculó el alto el fuego a 'las concesiones del Gobierno a Batasuna'.

Una puerta abierta a la negociación

El pulso general ante el anuncio de la tregua era ayer de optimismo, aunque el abanico de reacciones fue desde la 'magnífica noticia' que comentaba IU hasta el escepticismo de los sindicatos policiales. CiU se comprometió a apoyar al Gobierno en su búsqueda del final del terrorismo, incluso si fracasara. El eurodiputado de IU, Willy Meyer, deseó que este anuncio abra la puerta a una etapa de negociación a la que mostró el apoyo de su partido. En esta misma línea se pronunció Carod Rovira quien intentó acaparar una parte del protagonismo al felicitar a todos los que han hecho posible el alto el fuego y añadir 'hice lo que tenía que hacer'. El presidente de ERC cree que ahora es el Gobierno el que debe dar el siguiente paso.

El PNV proclamó ayer en el Congreso su apuesta 'activa' y generosa por la 'esperanza' creada tras el alto el fuego, a la vez que aprovechó para expresar su recuerdo y solidaridad con las víctimas del terrorismo. Josu Jon Imaz, que no pudo ocultar su satisfacción por el anuncio de ETA, exigió que el alto el fuego sea irreversible y reclamó que esta oportunidad sea aprovechada 'con inteligencia'.

También desde otras instancias se produjeron reacciones a favor de la tregua. Los obispos españoles se 'alegran' por el alto el fuego aunque consideran que no es suficiente. La plataforma ciudadana Basta Ya, que consideró que el comunicado de ETA es 'calcado' al que hizo el IRA en su momento, cree que Gobierno y oposición deben consensuar cómo 'conducir adecuadamente' el proceso.

Los sindicatos policiales SUP y UFP emitieron un comunicado conjunto en el que se muestran 'escépticos', aunque mantienen las esperanzas.

Por su parte el juez Baltasar Garzón está convencido de que en 'próximas fechas' se producirá 'una aproximación importante de presos' hacia el País Vasco, lo que no sería perjudicial.