Alto el fuego de ETA

Zapatero pide la máxima unidad para afrontar con cautela el proceso

El presidente emplaza a Rajoy a involucrarse en los esfuerzos del Gobierno para lograr la paz

La sesión de control al Gobierno de los miércoles le dio ayer a Zapatero una buena oportunidad en el Congreso para explicar el ánimo con el que afronta el incipiente proceso de paz que arranca con el anuncio de ETA, casi tres años después sin noticias de víctimas mortales. El presidente intercambió sus reflexiones primero con el coordinador de IU, Gaspar Llamazares, más tarde con el líder del PP, Mariano Rajoy, y, por último, con los periodistas. Con los tres empleó el mismo discurso. 'Quiero expresar a la sociedad española que el Gobierno va a abordar la nueva situación con prudencia, con calma, sabiendo que después de tantos años de sufrimiento estaremos ante un camino que será duro, difícil y largo', precisó el presidente.

Este va a ser un camino, abundó Zapatero, 'que tenemos que recorrer todas las fuerzas políticas democráticas juntas. Mi propósito y mi compromiso es lograr esa unidad de todos los partidos para que este camino concluya con el deseo mayoritario de todos los españoles, que es el fin de la violencia'.

Dentro y fuera del hemiciclo, Zapatero hizo una mención especial de las víctimas del terrorismo, un colectivo especialmente sensible que se encuentra dividido ante la utilización política que del mismo ha hecho el PP. 'En mi ánimo está siempre la memoria de las víctimas y el esfuerzo de todas las personas que han trabajado y trabajan para garantizar nuestra libertad y nuestra seguridad', señaló el presidente, quien aprovechó para trasladar también un llamamiento directo a la sociedad vasca, 'que es la que más directamente ha sufrido el dolor y el horror'. 'Quiero trasladarle', añadió, 'un mensaje de confianza plena y de responsabilidad como impulsora esencial para ver el fin de la violencia'.

A pesar de la corriente de optimismo levantada por el comunicado de ETA, el presidente y el resto del Gobierno eludieron dar cualquier señal de entusiasmo y se impuso en las actitudes de los ministros la prudencia. En este clima, Zapatero anunció que conducirá el proceso de paz 'con calma, con prudencia, cubriendo cada etapa y cada paso con el máximo concurso de las fuerzas políticas y, por supuesto, en el ámbito de lo que es la democracia y la legalidad, que es, en definitiva, quien tiene que dar el empuje definitivo al fin de la violencia'.

Tanto en su dialéctica parlamentaria con el líder del PP, Mariano Rajoy, como en su posterior comparecencia ante los periodistas, el presidente dejó clara la prioridad que concederá a su relación con el PP a la hora de consultar con las fuerzas políticas del arco parlamentario cuantas novedades se produzcan en el proceso de paz. 'Mi actitud va a ser de máxima información y colaboración con el PP para que podamos ver un horizonte de esperanza', subrayó el presidente.

El martes, encuentro con Rajoy

Zapatero recibirá a Rajoy en La Moncloa el próximo martes para actualizarle la información de la que dispone el Gobierno. El último encuentro entre ambos se produjo el pasado 5 de septiembre y no llegaron a acuerdo alguno, aunque la agenda de la entrevista se centró en el debate territorial.

Con posterioridad, el presidente prevé entrevistarse con el lendakari, Juan José Ibarretxe, con quien ha mantenido numerosas conversaciones privadas en los últimos meses para analizar la evolución de los acontecimientos.

La decisión del presidente de actuar con la máxima cautela una vez que ETA ha dado el paso del alto el fuego afecta también al calendario en el que tiene previsto acudir al Congreso para desarrollar y ratificar la resolución que autoriza al Gobierno a iniciar contactos con la banda. 'Me tomaré mi tiempo para contrastar lo que fue la resolución con el comunicado de la banda terrorista ETA. Me tomaré mi tiempo para caminar con seguridad, para caminar con responsabilidad', precisó Zapatero a los periodistas, ante los que reiteró que se puede asistir al 'principio del fin' de la banda.

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, fue la primera en exhibir la prudencia, poco después de conocer el comunicado cuando se encontraba en el Senado. Ante esta 'buena noticia para todos los españoles', el Ejecutivo 'tiene la obligación de ser más prudente que nunca'. Y añadió: 'Toda cautela es poca y esperamos que todos nos acompañen en esta prudencia'.

El Gobierno francés apoyará a España en el fin de la 'plaga' terrorista'

ETA no se olvidó de Francia en su comunicado. El texto hace una explícita referencia cuando afirma que 'los Estados español y francés deben reconocer los resultados de dicho proceso democrático, sin ningún tipo de limitaciones'.

Desde el país vecino, las reacciones no se hicieron esperar. El presidente francés, Jacques Chirac, estimó que el anuncio de ETA abre una 'gran esperanza' para España y reiteró el apoyo de Francia para poner fin a la 'plaga' terrorista. En un comunicado remitido desde el Elíseo, el jefe del Estado francés dijo 'haber tenido conocimiento con gran interés de la información' sobre el alto el fuego y recordó la cooperación 'ejemplar' entre España y Francia y el 'apoyo de Francia a los esfuerzos españoles para poner fin a esa plaga'.

Repercusión internacional

La noticia del alto el fuego tuvo ayer una amplia repercusión internacional. Entre las muchas declaraciones, Gerry Adams, presidente del Sinn Fein, brazo político del IRA, calificó la tregua como una 'oportunidad de proporciones históricas' para resolver el conflicto vasco. El primer ministro británico, Tony Blair, celebró el anuncio, confiando en que 'ahora se cumplan los compromisos contenidos en la declaración'.

La mayoría de la prensa internacional reflejó desde el primer momento la noticia en sus ediciones electrónicas. The New York Times tituló 'Después de 40 años separatistas en España declaran el alto el fuego'. The Washington Post escribió 'ETA anuncia un alto el fuego permanente'. El semanario The Economist sentenció con un 'Adiós a las armas'.