Energía

Europa da los primeros pasos para integrar los mercados energéticos

La UE se ha rendido ante la dificultad de crear un mercado energético único y ha decidido optar primero por la creación de siete mercados regionales. Los 25 reguladores del sector pactaron la semana pasada la nueva iniciativa para acabar con las barreras a la competencia transfronteriza y facilitar la interconexión. El mercado español ha quedado integrado en un área que incluye Francia y Portugal.

La iniciativa arrancó el pasado 27 de febrero con el acuerdo para poner en marcha siete mercados regionales en el sector eléctrico. En los próximos meses, el proyecto se extenderá al mercado del gas. El objetivo es integrar de manera coordinada los mercados contiguos, para interconectar, en una fase posterior, las siete parcelas regionales.

'Los avances hacia un mercado energético integrado redundarán en beneficios reales para el consumidor', aseguró John Mogg, presidente del Grupo de Reguladores Europeos de Gas y Electricidad (Ergeg, en sus siglas en inglés), tras la aprobación del proyecto. El acuerdo prevé que entre abril y mayo de este año se inicien los trabajos de cada uno de los siete grupos y que en mayo o junio se pacte un calendario para las intervenciones técnicas en el mercado.

El nuevo proyecto, según el Ergeg, no obliga a renunciar a otras iniciativas regionales como las del mercado ibérico (Mibel), la de los países nórdicos o la de Alemania, Francia y el Benelux. 'Pero permite crear otras nuevas o extender y fortalecer las actuales'.

La Comisión Nacional de la Energía, que representa a España en el Ergeg, será la responsable de coordinar uno de los siete mercados regionales. En concreto, el denominado como suroeste, que incluye los mercados de España, Portugal y parte de Francia.

La CNE deberá organizar un grupo integrado por los reguladores y las compañías de los tres países implicados, así como por representantes de la Comisión Europea y de terceras partes interesadas. 'Los trabajos deberán centrarse en los asuntos prácticos que sean más importantes para el desarrollo de una competencia efectiva en el sector eléctrico', explica el Ergeg.

La primera tarea consistirá en identificar los problemas concretos que distorsionan el comercio transfronterizo de electricidad. A continuación se deberá fijar un calendario para abordar los trabajos técnicos necesarios para despejar esos obstáculos.

El Ergeg supervisará toda esta tarea para garantizar que todos los grupos, aunque adaptándose a las necesidades regionales de cada uno, avanzan hacia soluciones que garanticen la compatibilidad de los siete mercados en el futuro. Los grupos regionales deberán informar asimismo del cumplimiento del calendario previsto o de las razones que justifican un posible retraso.

Interconexión

En el caso de España, parece claro que uno de los problemas más acuciantes es reforzar la interconexión, tanto con Portugal como a través de los Pirineos. 'La existencia de una interconexión transfronteriza suficiente resulta fundamental para el establecimiento de un mercado único de electricidad', señala el Ergeg. La capacidad de importación de España desde Portugal apenas asciende al 3% de la producción, y en el sentido opuesto al 8,4%.

El Ergeg reconoce que la inversión en infraestructuras transfronterizas plantea problemas en cuanto a su financiación, porque no existe un marco armonizado que permita garantizar al gestor de la infraestructura que va a rentabilizar su gasto.

En países como España esos desembolsos se recuperan por vía tarifaria, pero en otros Estados no existe tal mecanismo. 'La consecuencia es que las inversiones transfronterizas siempre tienen que plantearse con unas condiciones ad hoc, lo cual puede ser un importante impedimento para la integración de los mercados', advierte el Ergeg.

La búsqueda de soluciones a ese problema será una de las tareas de los siete grupos regionales. Pero en el caso ibérico, no parece el único a juzgar por la documentación recabada por el Ergeg como preparación de las nuevas iniciativas regionales.

El estudio del Ergeg sobre el proyecto para un Mercado ibérico de electricidad (Mibel) indica que España y Portugal deben avanzar todavía hacia una convergencia legislativa y reguladora en el sector e igualar el nivel de liberalización (más atrasado en Portugal). El documento identifica también los costes de transición a la competencia pagados en España y Portugal a las eléctricas como una posible interferencia en la unificación del mercado.

Alemania

La tarea no parece más fácil en el resto de mercados regionales que se quieren crear. 'Sin duda, hará falta la actuación de muchas instituciones y partícipes del mercado para cambiar la situación y avanzar hacia el mercado único', reconoce el Ergeg en las conclusiones que sirven de base para la nueva iniciativa.

El regulador belga se encargará de la coordinación de la región centro-oriental, integrada por Bélgica, Francia, Alemania, Holanda y Luxemburgo.

El mercado alemán forma parte, ademas, de otros tres grupos, señal de su importancia estratégica para la integración del futuro mercado único.

En el nórdico, coordinado por Copenhague, Alemania comparte tareas con Dinamarca, Finlandia, Noruega, Polonia y Suecia. En el central-meridional, liderado por Roma, Berlín se codea con Italia, Francia, Austria, Grecia y Eslovenia. Y Viena dirige el grupo centro-oriental que forman Austria, Alemania, Polonia, República checa, Eslovaquia, Hungría y Eslovenia.

Londres se encargará del sexto mercado, formado por Gran Bretaña, Irlanda y Francia. Y, por último, Letonia coordinará el mercado báltico, formado por ese país junto a Estonia y Lituania. Todos los grupos deberán informar de sus primeros avances este otoño, con motivo de la reunión del llamado Foro de Florencia, que agrupa al sector, los Estados miembros y la Comisión Europea.

La CE elabora el segundo Libro Verde en seis años

La Comisión Europea también volverá a la carga esta semana sobre la necesidad de integrar los mercados energéticos, diversificar las fuentes de suministro y diseñar una estrategia geopolítica para garantizar la fiabilidad de los principales proveedores de la Unión Europea (con una referencia destacada a Rusia, Oriente Próximo y el Magreb).

La actuación de Bruselas se resumirá, por el momento, a uno de sus formatos preferidos de intervención burocrática: un Libro Verde. En concreto, el segundo en sólo seis años, porque la anterior comisaria de Energía, Loyola de Palacio, ya estampó su sello en el publicado en 2000.

Ahora le toca el turno a Andris Piebalgs. Y el comisario letón, a rebufo de la escalada del precio del petróleo y de la reciente crisis de suministro provocada por los cortes de Moscú en el gasoducto de Ucrania, quizá consiga el objetivo que se le escapó a De Palacio: abrir el debate sobre la recuperación de la energía nuclear como fuente que puede ayudar a mejorar la independencia energética de la Unión Europea.

Bruselas calcula que, al ritmo actual de incremento de la demanda, la dependencia energética de la UE podría pasar del 50% que se registra en estos momentos a más del 70% a partir de 2030. Sólo en gas, las importaciones aumentarán un 80% en los próximos 25 años, según el departamento de Piebalgs.

Opa sobre Endesa

Hoy arranca el periodo de aceptación de la OPA de Gas Natural sobre Endesa. La gasista remitió el viernes al Servicio de Defensa de la Competencia un nuevo plan de desinversiones que eleva la venta de activos hasta 10.300 millones (14% más de lo previsto), informa Efe.