IBM compite con las constructoras en el montaje de centros de proceso de datos
IBM España ha formado un equipo de arquitectos, ingenieros y técnicos especialistas para hacer proyectos llave en mano de creación y remodelación de centros de procesos de datos. La compañía compite con constructoras como FCC y ACS, aunque también colabora con ellas en algunos proyectos.
El gigante informático ha decidido atacar proyectos que van más allá de la tecnología. Ayer, IBM anunció en rueda de prensa una nueva línea de negocio que cubre aspectos relacionados con la construcción y el acondicionamiento de edificios. La compañía explicó que ya ha efectuado algunos proyectos para clientes concretos, 'pero es ahora cuando este negocio gana peso y se consolida como una línea de servicio específica'.
IBM competirá con las constructoras en este tipo de proyectos. 'Ellas también lo abordan, pero nosotros tenemos el conocimiento de las máquinas que van a albergar y de los requerimientos que necesitan para que funcionen correctamente', comentó Miguel Fidalgo, responsable de los Servicios de IBM para Centros de Procesos de Datos (CPD). El directivo advierte que 'no es lo mismo construir un edificio para personas que para acoger ordenadores'.
Cristina Cámara, directora de Estrategia de las Soluciones de IBM para estos centros, compara los CPD con los museos 'tienen que controlar rigurosamente la calidad medioambiental y la seguridad, porque un ordenador, por ejemplo, deja de funcionar a una determinada temperatura o puede verse influido por campos electromagnéticos o humedades'.
IBM presentó públicamente esta línea de negocio con una cartera de clientes de referencia. IBM ha creado o modernizado los centros de datos del Banco Santander, de Metro de Madrid, Unión Fenosa, la empresa de paquetería urgente ChronoExprés, el Barcelona Supercomputing Center y el Centro de Supercomputación de la Universidad Politécnica de Madrid.
La mayoría son contratos propios de IBM, aunque en algún caso su participación es subcontratada por alguna constructora. 'Es el caso del Santander, donde colaboramos con la constructora GTM. Nosotros nos encargamos de todo el diseño del proyecto'. Aunque este centro es el más grande en el que han participado -18.000 metros cuadrados en su ciudad financiera-, la compañía monta centros desde cinco metros cuadrados.
Los responsables de la unidad de la filial española no quisieron ofrecer datos sobre la facturación que prevén obtener de este negocio, pero sí explicaron que estos servicios se integran dentro de la división de Servicios de Integración Tecnológica de IBM, que conforman el 30% del negocio total de Servicios de IBM. En 2005, la multinacional facturó 47.700 millones de dólares en servicios, el 52,3% de sus ingresos totales.
Fidalgo señala que prevén exportar este negocio a Israel, Turquía, Grecia, Portugal y Malta. 'Esperamos un crecimiento exponencial porque las empresas tienen importantes retos como el de la flexibilidad para crecer, operar sin interrupciones y la seguridad ante múltiples amenazas'. La ventaja de contratar a IBM, aseguran los directivos, es que 'abarcamos todas las fases del proyecto y actuamos como un único punto de contacto para asegurar que cumplimos plazo, presupuesto y objetivos'.
Desde 2.500 euros por metro cuadrado
Más que un constructor, IBM se define como un integrador. 'Desarrollamos la dirección de la obra y dirigimos el proyecto completo, pero no construimos la estructura de hormigón. Sí diseñamos como debe ser, pero después lo ejecuta un proveedor seleccionado por nosotros. Es lo mismo que hacemos con las máquinas de climatización o los sistemas antiincendios; seleccionamos los mejores y los integramos', ', explican los directivos del gigante de los servicios informáticos.IBM asegura que es muy difícil decir cuánto cuesta construir un centro de proceso de datos porque 'son proyectos personalizados que se hacen a medida, pero el precio habitual para un CPD de la categoría básica según los estándares es de 2.500 euros por metro cuadrado'.Los plazos de ejecución tampoco son fáciles de estimar, pero puede ir desde tres meses a 24, según la complejidad del mismo.