'Nadie ha pensado nunca en prescindir de Almussafes'
El presidente de la filial europea del tercer fabricante de automóviles alaba su planta valenciana, a la que, sin embargo, exige más productividad
John Fleming aprovechó su presencia en el 76 Salón Internacional del Automóvil de Ginebra para asegurar que los malos tiempos en Ford en Europa han pasado, al menos por ahora. 'En estos últimos cuatro ejercicios, hemos reducido nuestra fuerza laboral en un 20% aproximadamente y realizado hecho grandes avances en productividad. Además -prosigue- no tenemos sobrecapacidad, dado que hemos reducido nuestro número de plantas'. En octubre de 2003, Ford anunció un duro plan de reajuste que se saldó con una de cena de miles de despidos. 'Hemos hecho un gran trabajo en los últimos años en el continente', aseguró durante un encuentro con periodistas internacionales. 'Desde luego, la situación de despidos que se vive en EE UU no tiene por que repetirse en Europa, y, de hecho, no se repetirá'.
Fleming, de hecho, confía en que 2006 suponga el tercer ejercicio consecutivo en que la filial esté en números negros. En 2006, Ford Europe ganó 129 millones de dólares, poco más de 107 millones de euros al cambio de ayer. Esta cifra supone un avance del 10%. 'Es un beneficio pequeño', reconoce Fleming, 'pero son cifras muy buenas, sobre todo si tenemos en cuenta el precio de las materias primas'. Como avance de lo que espera para 2006 -si bien recalcó que es política de Ford no realizar previsiones- se 'deberá asentar este resultado'.
A pesar de esta recuperación, y de la relativa satisfacción respecto a los frutos de la reestructuración, Fleming advirtió que su 'pasado en la división industrial de la compañía' le provoca el 'nunca estar contento con la productividad alcanzada o la eficiencia' de la empresa. 'El mercado está muy segmentado en la actualidad, por eso hay que hacer continuos esfuerzos en ser capaces de fabricar a menor coste'.
La planta valenciana de Almussafes no se libra de estas advertencias. Y eso, a pesar de que Fleming reconoce que es una de 'las instalaciones más valiosas' de la multinacional. El directivo es tajante al describirla. 'Es una planta extremadamente flexible, uno de nuestros mejores centros, con una alta calidad de fabricación'.
Eso sí, el ejecutivo aseguró que Ford 'aún no ha tomado decisión alguna' respecto de un posible candidato para sustituir el modelo Ka en las cadenas de montaje de Almussafes. 'Estamos en diálogo con los sindicatos para discutir las medidas necesarias', informó, 'y por ello, a nadie se le ocurre no contar con su aportación'. 'En cualquier caso, no tenemos ninguna intención de prescindir de un centro tan valioso como éste'. Ford ha decidido trasladar la fabricación del Ka, su modelo de menor tamaño, a la planta en la planta de Fiat en Tychy, Polonia desde el año 2007. Ambas compañías mantienen una alianza industrial, que Fleming calificó de 'oportunidad excelente'.
El presidente de Ford Europa aseguró que aún no han tomado una decisión sobre el futuro del Mazda2, que también se fabrica en Almussafes y que podría trasladarse a otra factoría del grupo. La compañía tampoco ha resuelto dónde se fabricará el nuevo Fiesta. 'No hay por que tomar todavía la decisión acerca del enclave donde se montará este modelo'. Fleming, eso sí, aseguró que no tiene previsto lanzar al mercado modelos que estén por encima del Mondeo. 'Ford nunca intentará una entrada en el segmento alto, tal y como han hecho otras compañías. Nuestra posición es la del mercado masivo'.
Rusia y Turquía, el futuro a medio plazo
El grupo estadounidense Ford, tercer fabricante mundial de automóviles, prevé vender este año 100.000 vehículos en Rusia, donde tiene previsto elevar su producción un 60%, anunció el presidente de Ford Europa, John Fleming durante el Salón del Automóvil de Ginebra.En concreto, la multinacional norteamericana incrementará la capacidad de producción de la factoría de San Petersburgo, en la que se monta el modelo Focus, que deberá pasar de las 45.000 unidades actuales a 72.000 unidades al año.Fleming indicó que la demanda del mercado automovilístico en Europa occidental se mantendrá 'plana, estancado en cuanto a ventas' este año, aunque Ford confía en elevar sus entregas gracias a la llegada de nuevos modelos como el S-Max y el Focus cabriolet y la pujanza de los mercados emergentes.Asimismo, recordó que Ford Europa lleva desde 2001 implementando medidas para reducir costes y satisfacer a los clientes. Actualmente, las plantas europeas está ya cerca del 100% de su capacidad productiva, aunque la empresa seguirá buscando formas de mejorar su eficiencia. Eso sí, sin perder de vista el lanzamiento de modelos al mercado. 'No te sirve de nada tener la planta más eficiente si tus coches no se venden'.