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Hacia una Europa con tres grandes eléctricas

Las energéticas muestran su vertiente más agresiva. Lanzan opas, se defienden con alianzas: todo con el objetivo de crecer y sobrevivir. Y la Bolsa las premia con alzas

El movimiento de Eon hacia Endesa para crear la primera eléctrica del mundo ha agudizado la sensibilidad de otras empresas europeas del sector que no quieren quedarse atrás en esta carrera por mantenerse en los primeros lugares del ranking. Las posibilidades de fusiones y compras que se barajan en el mercado son casi tan diversas como el número de actores en electricidad y gas, y, aunque las eventuales compradoras suben en Bolsa, son las opadas o posible objetos de compra las que están a la cabeza de las revalorizaciones. En este último colectivo están la española Endesa, la francesa Suez y la finlandesa Fortum.

Pero la pelea por Endesa no es la única que se dilucida en Europa, y el ambiente está tan cargado que Harry Roels, presidente de RWE, la segunda eléctrica alemana, ha hecho un llamamiento a la calma. Y es que parece que los directivos de las grandes del sector han aceptado la idea de que a medio plazo sólo hay espacio en Europa continental, sin incluir Rusia, para tres o cuatro eléctricas integradas. Los expertos más avezados señalan que éstas serían la francesa EDF, la alemana Eon y la italiana Enel. Y con un poco de suerte la también alemana RWE, si se consolida con fuerza en el Este.

Entre las más activas por ganar espacio en esta abierta reordenación paneuropea está Enel. Además de ofrecerse para ayudar a Gas Natural a enfrentarse a Eon por el control de Endesa, está dispuesta a comprar cualquier activo que se ponga en venta si la operación de la gasista española sale adelante. En cualquier caso intenta evitar el fortalecimiento de Eon en el sur de Europa.

Pero además tiene abierto otro frente en Bélgica y Francia, en donde ha mostrado interés por adquirir Electrabel, el primer operador eléctrico de Bélgica, al grupo franco-belga Suez. Pero esta última compañía, que pagó 11.400 millones de euros el pasado agosto por el 50% de Electrabel que todavía no controlaba, no tiene intención de aceptar la oferta de la italiana. Como consecuencia la idea más extendida en el mercado bursátil es que Enel se plantea ir más lejos y prepara una opa sobre Suez, que ésta considera hostil. Y como, al igual que otras compañías, se resiste a ser engullida, intenta defenderse con una alianza con Gaz de France.

Esta medida defensiva cuenta con el apoyo del Gobierno francés que ha considerado desde hace tiempo una fusión entre Gaz de France, que cuenta con un 80% de participación estatal, y Suez, que controla el 8% del mercado del francés. Ambas compañías han desarrollado negocios conjuntos.

Pedo además de que los planes oficiales coinciden con el deseo de Suez de protegerse, esta bronca empresarial ha salpicado a las relaciones entre Francia e Italia. El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, señaló el jueves que había mantenido una conversación con su homólogo francés, Dominique de Villepin, y con el presidente de Francia, Jacques Chirac, para conocer si ellos se van a oponer a la operación. Desde diversos periódicos se había señalado que Francia consideraba la opa como un ataque al país.

Durante toda esta semana y más especialmente el viernes, las noticias sobre la posible opa de Enel y la eventual alianza para enfrentarse a ella impulsaron la cotización de Suez en la Bolsa, donde sus acciones subieron hasta los 33,83 euros desde los 32,03 euros del día anterior. Según medios bursátiles, los fondos, especialmente los hedge funds, están tomando posiciones a ambos lados de las batallas energéticas.

El líder quiere mantenerse

Pero si Enel sigue una estrategia agresiva, EDF, el hasta ahora líder indiscutible europeo, afila sus garras. El presidente de la compañía, Pierre Gardonneix, señaló esta semana que su compañía está dispuesta a realizar una gran operación. Aunque ya tiene una elevada presencia en el exterior, el grupo galo quiere impedir que Eon le arrebate el primer puesto en el ranking eléctrico europeo. Y un eventual éxito de Eon en la opa ha que lanzado a Endesa la desbancaria de ese lugar. Gardonneix manifestó esta semana que, pese a que sus áreas prioritarias son los mercados en los que ya está presente, está atento a lo que ocurre en España y en el Benelux para tomar decisiones. Precisamente son esos los territorios en donde tiene lugar las incursiones de sus rivales Eon y Enel.

EDF, que duplicó sus beneficios en 2005 con un resultado neto de 3.200 millones, tiene más de 40.000 millones de euros para invertir. El grupo está ya presente en el Reino Unido, a través de EDF Energy; en Alemania, donde controla EnBW, y en Italia, con Edison.

Y aunque ahora los movimientos se dirigen hacia las más grandes presumiblemente opables, puede producirse un giro hacia las medianas, como Iberdrola, si no hay éxito en las metas ahora planteadas.