Gestión pública

El control sobre el aeropuerto de El Prat reabre el pulso entre el Ejecutivo y CiU

La firme negativa del Gobierno a conceder a la Generalitat una presencia mayoritaria en el consorcio que gestionará el aeropuerto de El Prat reabrió ayer las tensiones con Convergencia i Unió dentro de la ponencia parlamentaria que trabaja en la elaboración del Estatuto catalán.

El Gobierno puso sobre la mesa la posibilidad de que la Generalitat sí disponga, en cambio, de mayoría en el consorcio que gestionará el puerto de Barcelona, pero ni CiU ni el resto de los partidos catalanes que participan en la negociación se dieron por satisfechos.

En los planes del Gobierno entra que la gestión de los aeropuertos de interés general, no sólo el de El Prat, recaiga en un consorcio integrado por la Administración central, la comunidad autónoma correspondiente y el ayuntamiento del área de influencia más inmediata, en el que, en todo caso, el Gobierno tendría mayoría.

Este consorcio asumirá competencias sobre la planificación, la gestión del territorio y las instalaciones y servicios que se presten en el interior del correspondiente aeropuerto.

Los servicios de navegación aérea correspondientes a todos los aeropuertos seguirían siendo competencia de AENA y se prestarían por este Ente Público. Los aeropuertos de interés general aportarían anualmente a éste último un porcentaje de su facturación anual a establecer en cada caso para financiar la red de estas infraestructuras del transporte.

Mas: manos libres

CiU asiste a la negociación del Estatuto en el trámite de ponencia con un margen de maniobra bastante estrecho, ya que el acuerdo político alcanzado entre su líder, Artur Mas, y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en La Moncloa, restringe sus movimientos.

En todo caso, Mas advirtió ayer al Gobierno que tiene las 'manos libres' para negociar todos aquellos asuntos que el pacto dejó abiertos, entre los que se incluye la gestión de los puertos y aeropuertos de interés general. En los que no ostentan esta categoría, el acuerdo ya está cerrado desde hace semanas y en el mismo intervino también ERC, cuando aun participaba de su entusiasmo por el Estatuto.