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La ingeniería 'kansei' llega al diseño de oficinas

El kansei es un método para medir las emociones que las personas tienen ante los objetos. La finalidad es que esos sentimientos se incorporen al proceso de fabricación de los productos. Por ejemplo, si una persona está comprometida con el medio ambiente, tendrá una buena emoción ante un diseño ecológico. Según explicó ayer en Ofitec (el Salón internacional del equipamiento de oficinas) la investigadora del Instituto de Bioemecánica de Valencia María José Such, el impacto económico del kansei es claro porque 'la emoción es el 42,7% de la decisión de compra.'

Ayer fue una jornada inaugural tranquila para Ofitec que tendrá abiertas sus puertas hasta el próximo viernes 24 en el recinto ferial de Ifema. Pero el espacio habilitado para conferencias reunió a un buen grupo de asistentes. En el marco de la charla Ingeniería emocional. Aplicación del kansei al mobiliario de oficina María José Such explicó que la calidez y la funcionalidad de los muebles de oficina son las emociones que más influyen en la decisión de compra. La robustez, así como las superficies que invitan a la privacidad son las otras emociones que más peso tienen entre los compradores. Sin embargo, en contra de la creencia de muchos fabricantes, la originalidad del diseño no es determinante en la adquisición, aunque sirve como criterio para diferenciar unos modelos de otros.

El kansei, un invento nacido en 1970 en el seno de la Universidad de Hiroshima en Japón, se está imponiendo ahora en el diseño de muebles de oficina porque, además de incorporar el sentimiento a algo tan lógico como el diseño industrial, permite a los productores predecir la reacción de su público ante una nueva gama de muebles. 'Sirve a las empresas para hacer diseño orientado al usuario, se incorpora el factor humano de forma que la persona interacciona con el producto', explica Such. Igual que la ergonomía incorporó al diseño el cuerpo físico del usuario de un mueble, el kansei incorpora el cuerpo emotivo de ese usuario.

Para medir las emociones, en el Instituto de Bioemecánica de Valencia han desarrollado una metodología propia. Primero tratan de comprender las emociones, luego las miden y después extraen los criterios de diseño que transmiten la emoción. Según explicó Such, ante dos mesas de trabajo casi idénticas, la mayoría de las personas destaca la robustez de la que tiene cajonera y la robustez es un clave en la compra. Por cierto, una gran mayoría de las mesas que ayer podían verse en los cientos de expositores que inauguraron Ofitec tenían cajoneras. Pero en muchos otros, se prima el aspecto del vacío diáfano.

Exposición ¿Su oficina mantiene el diseño de los años setenta?

Sillones de cuero para directivos y suelos de moqueta. La silla Olivetti (1969) de Ettore Sotsass hace furor y las máquinas de escribir y el papel invaden las mesas. Es la oficina de los 70. La exposición Next: la oficina por llegar instalada en Ofitec, ofrece un divertido recorrido por los espacios de trabajo hasta ahora y plantea el futuro.

El teclado sustituye a la máquina de escribir y Norman Foster diseña una mesa de cristal y estructura de metal. Son los años 80 y el diseño manda.

Llega internet y si hay que estar todo el día sentado hay que estar cómodo: son los 90 y es el imperio de la ergonomía.

Espacios casi transparentes y objetos transportables. Es el ahora y la flexibilidad laboral impone objetos móviles.

Blanco vacío: el futuro.