EDITORIAL

Contra el derroche

España ha crecido durante la última década más que sus países vecinos, lo que implica que ha necesitado consumir energía más intensivamente. Pero en este proceso de expansión, el país ha retrocedido en eficiencia energética, puesto que necesita un 19% más de consumo por unidad de producto que la media de la Europa de los Quince, cuando a principios de los años noventa se encontraba en la media, según datos de un estudio publicado por Caixa Catalunya. Esto se ha producido, sobre todo, porque el resto de países europeos ha avanzado en favor del ahorro de energía en el aparato productivo en mucha mayor medida que España. Otro país de elevado crecimiento, como es Irlanda, ha progresado más en este terreno. En un momento en que todo Occidente se plantea cómo abordar el problema de la dependencia energética, urge que España tome medidas para atajar de una vez el derroche de un bien escaso.