Barajas T4, una proeza digna de elogios

¿Qué nos pasa?, ¿por qué somos tan negativos con nosotros mismos? Las críticas que se manifiestan en los medios de comunicación sobre la puesta en marcha de la Terminal T4 del aeropuerto de Barajas son injustas y desproporcionadas.

Cualquier mudanza que hayamos acometido alguna vez en nuestra vida, al cambiarnos de casa, tiene sus problemas de logística y en este caso estamos hablando de un traslado equivalente a mil mudanzas. Ninguna mudanza es perfecta y pasa un cierto tiempo hasta conocer nuestra nueva casa.

Las mudanzas de los aeropuertos de Hong Kong, Charles de Gaulle o Munich, no se hicieron con una varita mágica, costó mucho tiempo y comprensión de sus usuarios. ¿Sería mucho pedir que lo que ha sido un reto, cambiar de sitio la actividad de 25 millones de pasajeros, se vea como una proeza digna de elogios, en vez de una crítica permanente? Me entristece ver que sólo se nos informa de las pegas, pero no de las ventajas de un edificio que es, para la arquitectura y la ingeniería españolas, lo que fueron en su momento las catedrales góticas para nuestra civilización.

Por favor, veamos lo bien que se ha hecho, que es una tarjeta de presentación para nuestros visitantes y olvidémonos de las cien maletas que entre 25.000 no llegaron a tiempo.

Gracias a todos los que nos permiten disfrutar en el futuro de uno de los mejores aeropuertos del mundo.