Cine de animación

Disney paga 6.000 millones por Pixar, productora de sus últimos éxitos

Walt Disney anunció ayer la compra de Pixar mediante una oferta de canje que supone valorar los estudios de animación en 7.400 millones de dólares (algo más de 6.000 millones de euros), incluyendo los 1.000 millones de dólares de caja de Pixar.

Walt Disney quiere recuperar el trono perdido en la animación. Para ello ha acordado la compra de Pixar Animation Studios, que en los últimos años ha producido éxitos como Los Increíbles, Buscando a Nemo o Toy Story. Pixar se había convertido a la vez en su principal aliado y en el rival que le había desbancado en el liderazgo de la animación.

La oferta de compra, anunciada ayer al cierre de la sesión de la Bolsa de Nueva York, supone entregar 2,3 títulos de Walt Disney de nueva emisión por cada acción de Pixar. La oferta aún representa una prima del 3,8% sobre la cotización de cierre de ayer, y supone valorar Pixar en casi la séptima parte de la compradora, con una capitalización de 50.000 millones de dólares.

Disney y Pixar mantienen actualmente un acuerdo de distribución conjunta de los films realizados por Pixar. Una colaboración que concluía este año.

La relación entre ambas compañías ha estado marcada por altibajos. Aunque ahora las negociaciones de compra parecen estar avanzadas, hace dos años la mala relación personal entre el consejero delegado de Pixar, Steve Jobs, y su ex homólogo en Disney, Michael Eisner, llevó al cofundador de Apple a romper las negociaciones para prolongar el acuerdo de colaboración. La llegada a la dirección de Disney, el pasado mes de octubre, de Robert Iger parece haber dado un giro de 180 grados a las relaciones entre las dos empresas. 'La animación es y será el alma y el corazón de Disney', aseguraba Iger a los inversores en noviembre.

Uno de los más beneficiados con esta operación es Steve Jobs, que posee una participación mayoritaria del 50,6% en Pixar y que ha acordado respaldar la operación. El también presidente de Apple será el mayor accionista individual de Disney y obtiene un asiento en el consejo de administración del gigante de la animación.

En 1986, Steve Jobs adquirió una pequeña compañía de animación por ordenador que era propiedad de un amigo, George Lucas. La compra de Pixar le costó 8 millones de euros.

Disney emprenderá un programa de recompra de 225 millones de acciones en conexión con la operación.

Recuperar el liderato de la animación

En los últimos años la gran fábrica de ilusiones creada por Walt Disney ha visto como sus lanzamientos cinematográficos palidecían frente a los de una compañía aliada con la que mantiene un acuerdo de distribución, Pixar Animation Studios.

Pocos recuerdan el último éxito salido de la factoría Disney. Sin embargo, las seis películas que llevan el sello conjunto de Pixar y Disney (Toy Story, Bichos, Toy Story 2, Monster's Inc, Buscando a Nemo y Los Increíbles) han recaudado más de 3.200 millones de dólares en la taquilla internacional (más de 2.600 millones de euros).

La última apuesta de Disney, Chicken Little, recaudó en los cines unos 226 millones de euros, mientras que el film de Pixar que menos éxito alcanzó en su estreno, Bichos, superó los 295 millones. Cifras que no tienen en cuenta los ingresos por la comercialización de todo tipo de productos relacionados con las películas. Esta compra supondría un alivio para los directivos de Disney que veían cómo se acercaba la fecha de estreno de la última cinta que iba a distribuir junto a Pixar, Cars, una historia de coches de carreras.

Hace dos años, las diferencias entre Steve Jobs y el ex consejero de Disney, Michael Eisner, marcaron junio de 2006 como fecha de caducidad de un acuerdo de colaboración que puede acabar en adquisición.