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El reloj del abuelo vuelve con un toque deportivo

Si conoce a un loco por el automovilismo y dispone de 22.500 euros para hacerle un regalo, puede preguntar en las mejores joyerías del mundo por el reloj de platino Aston Martin Vox1, de Jaeger-Lecoultre. Es más económico que comprar un deportivo y simboliza del mismo modo el espíritu de las 24 horas de Le Mans.

El modelo, del que se han fabricado 150 unidades, surge de la alianza de ambas compañías. Tal es así que su correa es de becerro Bridge of Weir Obsidian Black, como la piel de la tapicería de los autos Aston Martin. æpermil;ste es uno de las favoritos de Juan Yanes, responsable de Yanes, una de las joyerías más prestigiosas de España.

Yann Reznak Grassy, actual cabeza visible de la estirpe de joyeros italianos Grassy, recomendaría a cualquiera de sus mejores clientes un IWC, un FP Journe o una pieza de Breguet. 'Los españoles ya saben lo que quieren y lo piden por su nombre', comenta Reznak Grassy. Bajo su punto de vista, la tendencia actual favorece a las creaciones en acero y en oro rosa. En cuanto a la estética, en la muñeca se lleva la esfera redonda con cierto sabor añejo. Juan Yanes añade que 'en estos momentos el concepto de reloj deportivo se impone sobre el puramente clásico'.

La vuelta del oro rojo al segmento más exclusivo de la relojería es destacado por Emiliano Suárez, director de marketing de la reputada joyería Suárez. Este experto incide en el creciente interés de las marcas por los modelos deportivos y recomienda preguntar por el Franck Muller Casablanca 8885 (9.880 euros) y el Pierre Kunz Grand Date (10.635 euros) antes de elegir el regalo de San Valentín.

Cada reloj evoca un sentimiento, una época, un estilo. Omega acaba de homenajear a los Juegos Olímpicos con toda una serie; Tag Heuer ha lanzado un modelo reversible que toma como base el que vistió el actor Steve McQueen en 1969; Breguet ha inspirado su Tradition en los primeros pasos de su fundador, en 1790. Y qué decir del Vacheron Constantin Jubilé, una joya que no volverá a fabricarse y que conmemora los 250 años del taller suizo.