Energía

Francia propone a la UE invertir más para tener independencia energética

Francia propondrá hoy al consejo de ministros de Economía de la Unión Europea la realización de un plan plurianual de inversiones que reduzca la dependencia energética de los Veinticinco. París incluye la idea en un memorándum que intenta responder a la alarma creada por los recientes problemas de suministro en los gasoductos procedentes de Rusia, los cuales han puesto de manifiesto tanto la escasez de los recursos energéticos europeos como la ausencia de una política europea de energía.

El ministro francés de Economía, Thierry Breton, defenderá ante sus homólogos europeos la conveniencia de integrar las garantías de aprovisionamiento en las directivas de liberalización del mercado, así como de pedir que cada Estado miembro elabore un plan 'sobre la gestión, a medio y largo plazo, de la oferta y la demanda, y de los medios que pondrá en marcha para responder a sus necesidades'.

El memorándum francés aborda ambos lados del problema, la escasez de recursos y el creciente consumo. Y plantea medidas en materia de producción e importación, como la sustitución del petróleo en calefacciones y generación de electricidad, pero también con repercusiones directas en el consumidor final, como la limitación de la velocidad de los vehículos.

Francia, cuya energía procede en un 60% de sus centrales nucleares, tampoco esquiva el debate sobre ese recurso. Breton lo aborda con prudencia, consciente 'del principio de subsidiariedad' que impera en esta materia, pero pide 'que se tome en cuenta (…) la contribución de la energía nuclear a la seguridad del aprovisionamiento de la UE'. París apuesta, en concreto, por aumentar los recursos económicos destinados a la investigación y 'desarrollo de la energía nuclear del futuro'. Una actividad vinculada, precisamente, al ITER, el proyecto internacional, concedido a la localidad francesa de Cadarache, para la construcción del primer reactor de fusión con fines comerciales.

El crudo, en máximos

Por su parte, el petróleo de referencia en EE UU se mantuvo ayer en el entorno de los 68 dólares el barril, e incluso retrocedió por debajo al conocerse que Arabia Saudí se había comprometido a compensar cualquier interrupción en el suministro nigeriano, así como que había descartado un recorte en la producción de cara a la próxima cumbre que celebrará en Viena el día 31 la OPEP.

Los precios se han disparado cerca de 10 dólares desde finales de año, debido a los temores que han sembrado entre los consumidores los últimos ataques a instalaciones petrolíferas en Nigeria y las crecientes tensiones que genera el programa nuclear de Irán. De hecho, el domingo se registraron varias explosiones en el principal oleoducto del sur de Rusia, que suministra gas a Georgia y Armenia. Así, el crudo Brent, de referencia para Europa, se mantuvo durante la sesión de ayer en el entorno de los 66 dólares el barril, aunque llegó a superar los 67. 'Los precios deberían estar por debajo de 60 dólares o retomar la senda bajista, pero tenemos a Irán y los problemas en Nigeria', dijo Leo Drollas del Centro para Estudios Energéticos Globales.

El ministro de Petróleo saudita adoptó una posición conciliadora. 'Además de las tensiones (sobre Nigeria e Irán), no existe otra razón para que los precios estén subiendo', agregó. Por otro lado, Naimi dijo que Riad está preparada para producir más crudo si es necesario y que la OPEP mantendrá estable su producción cuando se reúna el 31 de enero en Viena. La atención de los inversores volvió a centrarse ayer en Nigeria, el octavo exportador mundial, que sufre una campaña de continuos sabotajes a sus principales instalaciones.