Medios de pago

La gran banca eleva hasta un 36% las cuotas anuales de las tarjetas

Los grandes bancos y cajas españoles se despidieron de 2005 con una fuerte subida en las cuotas anuales que pagan los clientes por sus tarjetas. El aumento del precio de la Visa Classic de La Caixa fue del 36%, mientras que en el BBVA y Caja Madrid el incremento ronda el 20%. La caja madrileña ha elevado también la comisión por mantenimiento de cuentas un 33% .

El panorama de bajos tipos de interés de los últimos años ha estrechado al máximo el diferencial que obtienen los bancos y cajas al tomar y prestar dinero. Ante esta perspectiva, las comisiones por servicios prestados se han convertido en un pilar fundamental para mantener un ritmo sostenido de crecimiento del beneficio de las entidades.

La gran banca depende cada vez más de estas tasas y prueba de ello es que con ellas cubrió el 65% de sus gastos de los nueve primeros meses del año, un porcentaje que se incrementa cada año.

La generalización del cobro de comisiones ha provocado que en la última memoria del Servicio de Reclamaciones del Banco de España las quejas por este motivo sean las más frecuentes y representen ya el 15% de los 5.195 expedientes tramitados, con un crecimiento superior al 40%.

Las reclamaciones al Banco de España por comisiones han crecido un 40% y ya son el 15% del total

La dependencia de las comisiones se ha traducido en un incremento de las tarifas que las entidades cobran a los titulares de tarjetas bancarias.

Los clientes de La Caixa han sido los que más han sufrido la subida de las tarifas. El precio de la Visa Classic, una de las tarjetas más utilizadas, ha pasado de 22 a 30 euros, lo que representa un encarecimiento del 36%. La cuota de la exclusiva Visa Oro ahora cuesta un 23% más al pasar de 65 a 80 euros. En la entidad catalana explican que la subida es menor de lo que parece porque 'el 33% de las tarjetas tiene algún tipo de bonificación y su precio medio no llega a los 8 euros'.

Otra de las entidades que ha aplicado nuevas tarifas para tarjetas es el BBVA, que ha pasado a cobrar 12 euros a los titulares de tarjeta de débito, un 20% más que el precio anterior, y 30 euros en el caso de la Visa Clásica, que antes costaba 24 euros.

De los grandes, sólo dos no han variado por ahora su precios, el Popular y el Santander. Sin embargo Banesto, filial de este último, ha encarecido sus tarjeta de crédito Classic un 17% y la Oro un 6%.

Otras entidades como el Banco Sabadell no han variado sus tarifas durante 2005, pero lo harán el próximo año. 'Una vez que los líderes del mercado dan el paso, los demás lo tenemos más fácil para seguirles', explica un responsable de medios de pago de la entidad. 'En España hay poca cultura de cobrar los servicios financieros prestados, pero eso ya está cambiando'. Las cuotas anuales de las tarjetas han crecido con fuerza, pero no han sido las únicas. En el último año, el precio medio por realizar una transferencia ha crecido un 7% si el beneficiario tiene una cuenta en otra entidad y un 4% si está en el propio banco, según datos publicados por el Banco de España.

Una de las comisiones que más se han encarecido en los últimos meses es la de mantenimiento de cuenta. Caja Madrid ha comunicado recientemente a sus clientes que, en aquellas cuentas con un saldo inferior a 1.000 euros, pasará a cobrar 12 euros al año, lo que supone un encarecimiento del 33%.

En la caja de ahorros madrileña han defendido su política de precios con la difusión de un cuadro comparativo donde aparecen las tarifas que aplican 13 cajas y bancos. Caja Madrid es, junto a Ibercaja, la entidad que cobra la comisión de mantenimiento más barata.

Cómo compensar un impacto de 2.000 millones

El encarecimiento de las cuotas anuales de las tarjetas está muy relacionado con el fin de una guerra. Hace justo un mes, la banca y los comerciantes pusieron punto y final al conflicto de las tarjetas, una polémica que les enfrentó durante tres años por las tasas que las entidades financieras cobran al comercio por aceptar pagos con tarjetas bancarias. Para enterrar el hacha de guerra las plataformas de tarjetas (Servired, 4B y Euro 6000) se comprometieron a reducir a la mitad esas comisiones, lo que supondrá para los bancos y cajas una merma de ingresos de 2.000 millones de euros hasta 2008.

Para compensar ese impacto económico las divisiones de medios de pagos de bancos y cajas han diseñado nuevas estrategias comerciales. 'A corto plazo puede haber ajustes en las cuotas anuales, pero en unos años la única forma de asumir la reducción de ingresos será conseguir aumentar el volumen de pagos con tarjetas', argumentaba Francisco Fernández-Dopico, consejero delegado del Popular y presidente de 4B, el día en que se firmó el acuerdo.

En las divisiones de tarjetas coinciden en que hay margen para aumentar el uso de tarjetas, ya que su penetración es la mitad que en otros países europeos. Sin embargo, todos ven necesario complementar la potenciación de este medio de pago con otras estrategias. En el BBVA van a potenciar los pagos aplazados que por ahora sólo representa entre el 5 y el 10% de las compras con dinero de plástico.

Esta misma táctica va a emplear Bankinter donde además se van a tratar de reactivar tarjetas que no se usan. La política comercial de Caja Madrid irá también en ese sentido: potenciar las tarjetas de crédito frente a las de débito; fomentar el pago aplazado de las compras, e incentivar el uso de tarjetas revolving (una variedad de crédito que permiten el cobro aplazado mediante una cuota fija). En los últimos meses el crecimiento de este tipo de productos ha crecido un 46%.