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El regreso de los cupés de alto voltaje

Parece que la evolución del mercado en diferentes países anima a los constructores a la producción de vehículos de capricho, cada vez más lúdicos y cada vez más apartados del sentido meramente práctico. Es el caso del nuevo lanzamiento que la alemana BMW se apresta a realizar dentro de unos meses, en primavera.

Se trata del Z4 Coupe, un modelo que sitúa sus orígenes inmediatos en el Z4 Roadster o descapotable, y de forma más indirecta, en el peculiar Z3 Coupe de hace unos años.

La firma de Munich dio a conocer este modelo, aún en fase de prototipo, en el último Salón de Fráncfort de septiembre, pero todo apunta a que la versión de calle será casi idéntica, salvo por pequeños matices ornamentales. Así, contará con un morro largo y picudo, en el que sitúa mecánicas longitudinales de seis cilindros.

Los constructores se animan a producir vehículos cada vez más lúdicos

Por supuesto, la tracción queda encomendada a las ruedas traseras, como en los grandes deportivos clásicos, pero la disposición de los diferentes elementos procurará un excelente reparto de masas entre ejes, del 50%, responsable de un comportamiento seguro, incluso circulando rápido sobre mal firme.

Además, no faltará el sofisticado control de estabilidad DSC, y también ayudará lo suyo una precisa dirección servoasistida y eléctrica EPS -como en el Z4 Roadster-, y un tren de rodaje afinado, con suspensiones independientes de aluminio y llantas de 19 pulgadas.

Dentro, un habitáculo cuidado y suntuoso, envolvente y con un puesto de conducción perfecto, espacio para dos y un maletero generoso, al que se accede mediante un amplio portón posterior. En fase de lanzamiento, el Z4 Coupe contará con un propulsor de gasolina de 265 CV, asociado a un cambio manual de seis marchas, pero luego añadirá el motor del actual M3, de 343 CV y también con transmisión manual, aunque con opción al mecanismo robotizado SMG III.

Por cierto, el coche aplica magnesio en su robusta estructura para aligerar peso. Así y todo, no lo tendrá fácil, pues tendrá que encarar a un rival tan deportivo y codiciado como el Porsche Cayman S, a juicio de muchos el mejor modelo -por equilibrio dinámico, motor y respuesta- fabricado en la historia marca de Stuttgart.

El Cayman S monta mecánica bóxer de seis cilindros y 295 CV en posición central, y también es de tracción trasera. Su dinámica es incluso más firme y deportiva que la del BMW, aunque sin grandes diferencias. Eso sí, a su precio base hay que añadir presupuesto extra para hacerse con ciertos elementos como faros de xenón, climatizador y cuero que redondeen un coche a la altura de las expectativas, lo que encarece el precio y lo torna menos competitivo.

Aquí muchos considerarán opciones menos exclusivas, pero también satisfactorias, como las del Alfa Brera 3.2. Tiene tracción total y dos miniasientos traseros, rinde 260 CV y puede llevar cambio manual o robotizado.

Otra opción es la del Audi TT 3.2 Quattro cuyo motor empuja con fuerza, también es de tracción a las cuatro ruedas y lleva cambio manual o robotizado DSG, su habitáculo es 2+2 y es muy deportivo, aunque duro de suspensión.

Por último, el radical, pero más asequible, Nissan 350Z. Tiene tracción posterior, eleva su rendimiento a 280 CV, emite un bello sonido racing, es ágil y rápido, y permite facilidades y diversión al volante, aunque a ritmo rápido mejor dejarlo para manos expertas.