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El tomate andaluz de 'pata negra' alcanza los 12 euros por kilo

El exquisito raf debe su sabor a que es cultivado en condiciones duras, con poca agua y frío

La llegada de los fríos ha devuelto a las mesas más exigentes el que está considerado como el rey de los tomates, el raf, una exquisitez nacida en la Vega de Almería que ya se cotiza en origen por encima de los cinco euros por kilo y que vivirá en la cercana Navidad su momento álgido, con precios al consumidor que llegan a alcanzar los 12 euros por kilo.

La época del raf es tan atípica como sus características; el auténtico empieza a recolectarse en la vega al inicio del mes de diciembre y se mantiene hasta finales de marzo o, si el frío se prolonga, hasta mediados de abril. Ángel Pina, director del departamento técnico de la Cooperativa Agrícola San Isidro (CASI) de La Cañada, en Almería, explica que el raf es parecido al cerdo ibérico en su crianza, 'porque son matas feísimas, que crecen con poca agua, que requieren salinidades elevadas que no soportaría cualquier otra hortaliza, que piden estrés y un cierto grado de sufrimiento, además de frío para que se consiga la dureza adecuada en la carne'.

Como el cerdo ibérico, ese proceso de crianza culmina con un producto extraordinario, de sabor dulce e intenso, gran aroma y carne prieta que satisface los paladares más exigentes. Pero la mitología de este tomate alcanza mucho más que el placer de degustarlo, porque los expertos lo señalan como una especie de farmacia vegetal por sus propiedades. æpermil;stas van desde la prevención de varios tipos de cáncer o enfermedades cardiovasculares, a los efectos positivos frente al estreñimiento, su idoneidad para dietas hipocalóricas, su indicación durante el embarazo por el alto contenido en ácido fólico, su uso como calmante de picaduras de insectos y hasta el alivio de las hemorroides si se aplica como ungüento de uso externo.

Además de tener un gusto peculiar, alivia las hemorroides y ayuda a prevenir varios tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares

Durante los cuatro próximos meses, Almería producirá alrededor de 10 millones de kilos de este tipo de tomate, llegado a principios de este siglo desde Francia, pero que se ha adaptado perfectamente a las duras condiciones de los suelos, el agua salobre y el clima de la provincia, hasta ser considerado ya como un producto autóctono, puesto que ni siquiera el raf francés es capaz de igualarlo. En el inicio de campaña, cuando todavía no había apretado el frío, se pagaba al agricultor a una media de tres euros por kilo, pero a medida que se acercan las fiestas navideñas los precios en origen van subiendo hasta los cinco o seis euros actuales e incluso más de 10 para las partidas de mayor calidad.

La práctica totalidad del pata negra de los tomates se consume en España, porque sus características le confieren una vida corta. Los principales mercados del raf se encuentran en Barcelona, Bilbao, Madrid y Valencia, que acaparan casi el 70% de las compras. Muchas de ellas son ventas directas a restaurantes y hoteles que lo ofrecen, por supuesto, crudo, porque no se trata de un tomate para cocinar. El máximo esplendor se obtiene con un buen aceite de oliva y un poco de ajo picado.

La demanda del raf está creciendo con rapidez y las fórmulas de venta incluyen desde el año pasado la posibilidad de solicitarlo por internet. Una empresa de la zona, Frutas Caparrós, lo ofrece en cajas de corcho aislantes de cinco kilos, al precio de 39,90 euros, con el compromiso de hacerlo llegar en 24 horas. En caso contrario sólo es posible encontrarlo en fruterías especializadas de las grandes capitales españolas, en centros comerciales como El Corte Inglés, en tiendas de gourmets o en los mejores restaurantes, a precios que no tienen nada que envidiar a los del jamón serrano.

Naturalmente, las empresas más notables de la Vega de La Cañada, El Alquián y Níjar, donde se produce el raf, tienen entre sus clientes a un buen número de personajes públicos que tuvieron la ocasión de probar el pata negra y siempre que pueden lo consumen. Es el caso de Manuel Chaves, Paulino Plata, Javier Arenas, Juan Carlos Rodríguez Ibarra o el ex ministro de Agricultura Miguel Arias Cañete, que visitó CASI durante su mandato, probó el raf y dicen que quedó enamorado de su sabor. Ninguno de ellos pierde la ocasión de llevarse a la boca un buen raf cuando llega el invierno.