Banca

Aresbank busca cuatro consejeros y un primer ejecutivo

El Gobierno libio no ceja en su empeño de mantener la actividad del Banco Árabe Español (Aresbank) a pesar de que la actividad de este banco está más limitada cada día. De momento, está a la espera de que el Banco de España apruebe el plan de viabilidad de la entidad para que Aresbank vuelva a reforzar su negocio centrado fundamentalmente en fomentar la cooperación económica entre España y los países árabes.

Para que el plan sea aprobado, además de tener que realizar una sustanciosa ampliación de capital, los accionistas árabes, que controlan el 65,3% del capital de Aresbank, están buscando cuatro consejeros independientes y un primer ejecutivo para que entren en el máximo órgano de gobierno del banco.

Estos consejeros sustituirán a los cuatro miembros españoles que se sientan en Aresbank, y que representan al BBVA, que controla el 16,8% del capital del Banco árabe Español, la SEPI, con el 7,3%, el Sabadell, que posee el 6,6%, y el Santander con el 3,3%.

También buscan a un directivo que ocupe uno de los primeros puestos ejecutivos del banco.

La salida del grupo de accionistas españoles, que controlan en total el 34,7% de Aresbank, coincide con la luz verde dada por el Banco de España al gobierno libio para que adquiera, a través de Libyan Arab Foreig el paquete que controla el bloque español. Pero para que finalmente se lleve a cabo esta operación, los accionistas libios tienen que llevar a cabo una ampliación de capital cercana a los 125 millones de euros para que Aresbank pueda evitar su liquidación.

Fuentes vinculadas a los accionistas de Aresbank aseguran que los inversores árabes podrían anunciar esta ampliación de capital antes de finales de enero. Aunque ayer se celebró consejo de administración sin una solución definitiva. También queda por resolver el precio al que comprarán los árabes la participación española. Aresbank inició su actividad en 1975. En la década de los 90 comenzó su decadencia, que le ha llevado a una situación de liquidación, que ha sido impedida por el empeño del grupo árabe de mantener la actividad del banco.

Según datos de la AEB, en los nueve primeros meses del año Aresbank tenía un beneficio de 1,1 millones, aunque su margen de explotación acumula pérdidas superiores. La venta de dos sucursales le han permitido, no obstante, tener resultados positivos. Sus recursos propios sólo llegan a los 10 millones. Su cartera de créditos a clientes sólo alcanza los 11,3 millones.