FMI

Brasil liquida su deuda de 12.830 millones con el Fondo Monetario Internacional

Brasil cierra sus cuentas con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El país suramericano anunció ayer que va a pagar antes de que termine el año los 15.460 millones de dólares (12.830 millones de euros) que le quedaban por liquidar, aunque el vencimiento estaba fijado para 2006 y 2007.

El Ministerio de Economía explicó en una nota que la decisión 'es resultado del fortalecimiento del sector externo y de otros fundamentos macroeconómicos de Brasil'. Las exportaciones brasileñas alcanzaron casi los 120.000 millones de dólares en 12 meses, aportando este año un saldo superior a 40.000 millones de dólares en la balanza comercial. Por segundo año consecutivo, el saldo de la balanza de pagos por cuenta corriente es superior al 2% del PIB y el perfil de su deuda externa ha mejorado mucho.

Brasil se convirtió en el mayor deudor del FMI al firmar un acuerdo en septiembre de 2002 por valor de 30.400 millones de dólares, que fue extendido en diciembre de 2003 a 41.700 millones, aunque sólo se hizo uso de 26.000 millones. En marzo pasado resolvió romper los lazos con el Fondo por no necesitar más el crédito.

Los analistas celebran la decisión. 'Es muy buena noticia. Aumenta la credibilidad de cara al inversor extranjero, que por muchos años no tuvimos', afirma Flavio Lemos, director de Global Station. Brasil arrastró por mucho tiempo la losa de haber suspendido los pagos de su deuda externa en los 80.

También el director general del FMI, Rodrigo Rato, celebró el anuncio y declaró mediante una nota que 'la política de las autoridades brasileñas ha creado una base para la consolidación de la confianza del mercado, la mejora sostenida del desempeño macroeconómico y la mejora del perfil de la deuda doméstica y externa'.

La política del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ha sido precisamente objeto de críticas por ser excesivamente ortodoxa. Desde un principio, se impuso un superávit fiscal del 4,25%, superior al exigido por el Fondo en sus negociaciones, y este año ha llegado hasta el 6% del PIB. Además, la política monetaria continúa apoyando el control de la inflación con los tipos de interés elevados, que en la actualidad están al 18,50%. En términos reales, son los más altos del mundo.