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Reino Unido busca dueño para millones de libras durmientes

El Gobierno británico anuncia hoy si dedica a obra social el dinero que permanece en cuentas inactivas

Una libra son 1,48 euros. Y 2.000 millones de libras son... mucho dinero. Esa es la cantidad que se cree que puede estar almacenada en las cuentas durmientes en el Reino Unido. Está previsto que hoy el ministro de Finanzas británico, Gordon Brown, fije el plazo que debe transcurrir para que una cuenta se considere durmiente. Este anuncio supondrá el pistoletazo de salida para una carrera destinada a volver a unir los montos custodiados con sus legítimos dueños. El dinero que no sea reclamado podrá acabar destinado a obra social.

Un depósito durmiente es una cuenta corriente o libreta de ahorros en la que el titular no ha realizado ningún movimiento por un plazo de tiempo amplio. Al contrario que en España, donde una ley de 1928 fija en 20 años el plazo que ha de transcurrir para que una cuenta se considere abandonada, en el Reino Unido cada banco fija el tiempo que cree conveniente. 'Lo habitual es que éste oscile entre uno y tres años', explica Brian Capon, portavoz de la Asociación de Banqueros Británicos (BBA, en inglés). Si no se produce ningún cambio, 'la entidad manda una notificación al titular y, si no recibe contraorden, cancela el envío de extractos bancarios por motivos de seguridad', indican en la BBA.

'La mayor parte de estas cuentas contienen cantidades pequeñas, entre 30 y 100 libras (44 a 148 euros). Pero como son muchas, juntas hacen una suma bastante alta', señala Matthew Pike, director ejecutivo de The Scarman Trust. Esta organización benéfica está detrás de la recién creada Comisión de Bienes No Reclamados (CUA, en inglés) destinada a examinar la forma más adecuada de gastar el dinero que no tenga titular. Al frente de la CUA se encuentra sir Ronald Cohen, antiguo presidente del fondo de capital riesgo Apax y persona cercana a Gordon Brown.

'No sabemos con certeza cuánto dinero puede haber en estas cuentas, pero las estimaciones hablan de entre 2.000 y 5.000 millones de libras (3.000 y 7.400 millones de euros)', dice Pike. Y añade, 'esperamos que el ministro ofrezca la visión del Gobierno sobre el tema. Es bastante probable que fije la condición de durmiente en 15 años. Sería muy raro que el plazo fuera inferior a una década'.

Las asociaciones de consumidores ven con buenos ojos la iniciativa. 'De esta manera el Ejecutivo obliga a los bancos a hacer el esfuerzo de tratar de contactar a los legítimos dueños del dinero', comenta Nick Kirby, investigador senior de la asociación Which. 'Hasta ahora era cada individuo quien debía tomar la iniciativa y no creemos que deba funcionar así el sistema'.

En The Scarman Trust insisten en la importancia de que haya 'una campaña de comunicación común, con todos los bancos, que transmita un mensaje único'. Así, cree Pike, 'el 60% del dinero volverá a entrar en contacto con sus dueños y el resto se podrá canalizar hacia obra social'. La idea surge de Irlanda, donde desde 2001 se transfieren los activos inmóviles durante más de 15 años a obra social. En España, este dinero pasa a manos del Estado.

Según informa The Times, el Gobierno británico se interesó por las cuentas durmientes este año, tras descubrirse que algunos bancos habían estado mejorando sus beneficios con el dinero contenido en ellas.