Farmacia

Gilead y Roche zanjan la disputa por los derechos del Tamiflu

Roche y Gilead zanjaron ayer la disputa abierta en junio por la fabricación del Tamiflu, el medicamento más efectivo para tratar la gripe aviar. La farmacéutica suiza pagará 62,5 millones de dólares (unos 53 millones de euros) a la americana, creadora del fármaco, por royalties retrasados.

El acuerdo, fruto de un proceso de arbitraje, llega en un momento en el que Roche tiene que hacer frente a un aumento de producción e inventarios por el temor a una pandemia que ya se ha cobrado algo más de medio centenar de vidas humanas en Asia. Ambas empresas presentaron el pacto como un esfuerzo en este sentido aunque en declaraciones a la agencia Bloomberg, el portavoz de la farmacéutica suiza aseguraba que no hay cambios en la capacidad de producción de este fármaco.

Lo que si que se consigue es desbloquear una complicación que comenzó con el enfrentamiento de las dos empresas desde junio. Ese mes, la californiana Gilead acusó a Roche de no tener una producción y promoción efectiva del Tamiflu, algo que estaba dando lugar a problemas de inventariado. Además según Gilead, Roche le debía royalties atrasados.

El arbitraje ha sido necesario porque tres meses después de que Gilead solicitase la terminación del contrato de 1996, por el que vendían los derechos producción y comercialización, no se había alcanzado ningún acuerdo.

Con el de ayer, además del pago de los royalties atrasados, las dos empresas se comprometen a establecer un comité conjunto para coordinar la vigilancia de la manufacturación global del Tamiflu y otro más para la comercialización. Gilead, que además consigue quedarse con 18,2 millones de dólares más que Roche le pagó por royalties entre 2001 y 2003 y ahora disputaba, mantiene derechos por ventas que fluctúan entre el 10% y el 22% dependiendo del volumen de ventas.

Con las ventas registradas hasta ahora y las proyecciones del cuarto trimestre se espera que Gilead tenga garantizado unos pagos del 18% o el 19%. La empresa suiza ha recibido peticiones de 150 compañías para fabricar Tamiflu bajo un acuerdo de licencia y mantiene negociaciones con ocho de ellas.

Rumsfeld, accionista del creador del fármaco

El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, se ha inhibido de las decisiones relacionadas con la prevención de la gripe aviar o su tratamiento. La razón es que desde el año 1997 hasta que en 2001 accedió a su cargo, Rumsfeld fue el presidente del consejo de la farmacéutica Gilead y aún conserva un mínimo (la cifra no es oficial) de 5 millones de acciones que este año se han revalorizado un 57%.

El Gobierno de EE UU es uno de los mejores clientes de este fármaco y el Pentágono ha hecho un pedido de 58 millones de dólares.

La revalorización de las acciones de Gilead han ampliado el millonario capital de este miembro del Gobierno de George Bush ya que Rumsfeld no se ha deshecho de ellas.

El secretario de Defensa que ha considerado su venta para evitar un posible conflicto de intereses, pidió opinión sobre qué hacer a la SEC, el departamento de Justicia y la Oficina de æpermil;tica del Gobierno. No recibió respuesta y su abogado le sugirió que no vendiera para evitar el riesgo de ser acusado de información privilegiada. El ex secretario de Estado George Shultz y la esposa del ex gobernador de California son miembros del consejo de Gilead. Shultz ha vendido acciones desde principios de año.