Fiscalidad

El Gobierno compensará la rebaja del IRPF con impuestos medioambientales

La rebaja del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades se compensará con tributos medioambientales y la subida de los especiales. Así lo anunció hoy el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, explicando que así la reforma fiscal que prepara el Gobierno será "absolutamente neutral". En unas jornadas sobre los Presupuestos de 2006 organizadas por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), Fernández Ordóñez también defendió una subida moderada de tipos de interés porque enfriaría el mercado inmobiliario.

"Si alguien interpretó que iba a haber grandes rebajas de impuestos, se equivocó", subrayó Fernández Ordóñez, quien explicó que la reforma fiscal en preparación contempla la rebaja del IRPF, la del Impuesto sobre Sociedades y después la creación de impuestos medioambientales. El momento actual de la economía española no es el apropiado ni para aumentar el gasto público ni para acometer grandes rebajas de impuestos, dijo, sino que debe aprovecharse la bonanza económica para reducir el déficit y la deuda pública.

"Es importante prepararse para el futuro, porque la economía española no va a crecer indefinidamente y, por tanto, no nos podemos embriagar y gastarnos el dinero alegremente aumentando el gasto o reduciendo impuestos y metiendo dinero en el bolsillo de la gente", afirmó. La intención del Gobierno es rebajar el IRPF, introduciendo más equidad y mejorando la fiscalidad de las rentas del trabajo, y el Impuesto sobre Sociedades, con recortes del tipo máximo, actualmente en el 35%, y con una revisión del conjunto de deducciones.

Fiscalidad verde

Estas rebajas se compensarán con la creación de impuestos medioambientales y el aumento de otros también ligados al medioambiente. Para poner en marcha la "fiscalidad verde" se analizará la creación de impuestos ligados a la contaminación, como residuos y consumo de energía, o el aumento de algunos impuestos especiales como el que grava el consumo de hidrocarburos. Esta subida no se acometerá de momento por el encarecimiento del crudo y la situación compleja que están atravesando los sectores afectados.

Si cambia la situación y caen los precios de los hidrocarburos, "se puede incluso aumentar a imposición. Ahora parece una locura, pero en el futuro no es tanta locura", subrayó.

El agua

Fernández Ordóñez precisó que la ''fiscalidad verde'' va más allá del aumento de los impuestos especiales y que el resto de la reforma (residuos o consumo del agua) no está ligada a la situación de la energía. Así, recomendó que los ayuntamientos que no cobran el agua, lo hagan. También apuntó que la reforma fiscal respecto a los impuestos medioambientales está ligada a la de la financiación autonómica y que es "muy probable" que gran parte de la capacidad normativa de comunidades y ayuntamientos se articule sobre el medioambiente.

Sobre la reforma del IRPF, señaló que introducirá más equidad "deshaciendo lo que hizo el PP", y mejorará el tratamiento de las rentas del trabajo. En el Impuesto sobre Sociedades la idea es rebajar el tipo nominal del 35% (30% para las pymes), pues está por encima de la media de la UE, aunque, teniendo en cuenta las deducciones, el tipo efectivo se sitúa en el 29%, en línea con el alemán.

"Nuestra reflexión es analizar un montón de deducciones que no son utilizadas por la mayoría de empresas, que son pymes, sino sólo por las grandes, que tienen un departamento para leer el BOE", dijo, añadiendo que la reforma de Sociedades favorecerá especialmente a los empresarios "que se dedican a producir y no a leer el BOE", a quienes se rebajará el tipo, mientras que el modelo actual está más pensado para las grandes empresas.

Tipos y vivienda

Miguel Ángel Fernández Ordóñez considera que una subida moderada de los tipos de interés haría un "enorme beneficio" a la economía española porque favorecería que la inversión en vivienda se redujese hasta niveles "más razonables". España está viviendo una situación económica positiva, con una importante creación de empleo, con un crecimiento que este año superará el 3,3% previsto.

Tras admitir que la inflación es un problema de la economía española, dijo el secretario de Estado que, a pesar del encarecimiento del crudo, los precios no se están disparando por encima del 4% como sucedió en 2001 y 2002.

Respecto al otro gran problema, el deterioro del sector exterior, afirmó que se debe más a la "explosión" de la inversión en España, cercana al 30% del PIB, que a una reducción considerable del ahorro, que se encuentra en tasas similares a la media de la UE y puntualizó que, aunque parte de esta inversión es en vivienda, es una inversión "positiva". "Es mejor que los jóvenes tengan una hipoteca a 30 años, que es una inversión a largo plazo, a que se gasten el dinero en viajar", afirmó.