La OCDE aprecia un freno en la actividad en plena alza de tipos
El indicador adelantado de la OCDE aprecia un parón en la recuperación económica mundial por el ligero estancamiento de Estados Unidos y Canadá, así como un mejor escenario en la UE. Pero este alto en el camino se produce en plena ola alcista de los tipos de interés por las tensiones inflacionistas.
El panorama económico para Estados Unidos y Canadá luce más débil, pero ha mejorado en el resto del Grupo de los Siete países más desarrollados (G7), según mostró ayer el indicador adelantado de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
El indice cayó a 102,5 puntos para Estados Unidos en septiembre, desde 102,8 en agosto, mes en el que también había registrado un descenso. 'El área de la OCDE tiene por delante una actividad económica débil o moderada', advirtió la organización en un comunicado, poco antes de que el Departamento de Comercio de EEUU hiciera público un nuevo aumento del déficit comercial del país en septiembre hasta los 66.100 millones de dólares, un 11% más.
El indicador para Canadá descendió a 101,1 puntos desde 101,6, pero la OCDE dijo que las lecturas de las otras naciones del G7 -Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia- subieron.
Japón mostró la mayor alza, de 99,3 a 100,3. En el caso de Francia, el índice avanzó a 105,5 desde 104,9 en agosto, acorde con las cifras reales de actividad. Ayer el ministro francés de Finanzas, Thierry Breton, adelantó que la economía francesa creció un 0,7% en el tercer trimestre sobre el precedente, lo que permite prever una progresión del 1,5% al 2% en el conjunto del año. Breton destacó, en una entrevista a la emisora de radio Europe 1, que el 0,7% del tercer trimestre supone un 50% más de lo que habían previsto los estudios de coyuntura. En Alemania, por contra, las expectativas no son muy positivas, y se estima que la recuperación seguirá en 2006 con lentitud, con un crecimiento que no superará el 1%'.
BCE: ¿Subir en diciembre o en enero?
El endurecimiento de la política monetaria iniciado en los últimos meses por Estados Unidos, amenaza con extenderse a la Unión Europea más pronto que tarde. El Banco Central Europeo sigue endureciendo su lenguaje para preparar el camino a la subida de tipos, que llevan dos años y medio en el 2%, mínimo histórico. El debate parece ceñirse ya únicamente a la fecha de la primera subida: diciembre, o los priomeros meses de 2006. En su boletín mensual el BCE insite en la 'extrema vigilencia' de la iflaciópn, por el 'exceso de liquidez', el 'intenso crecimiento monetario' y el 'fuerte crecimiento del crédito' en la zona euro. Además, el BCE sigue alerta sobre los escasos esfuerzods de algunos países para controlar sus déficit. Asegura que existe el riesgo de que se paralice la consolidación y de que no se cumplan los compromisos adquiridos para este año y el próximo'. De hecho, Trichet ha vuelto a amenazar con utilizar nuevas armas de castigo contra los países fiscalmente díscolos: no admitir los bonos soberanos como colaterales en las operaciones de inyección de liquidez. Por el momento parece ser que apunta a Portugal, Grecia e Italia (Ver Cinco Días del 10 de noviembre de 2005).El Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra, por su parte, tambiñen ha endurecido su posición. Ayer decidió mantener los tipos de interés, que se sitúan en el 4,5%. La decisión del comité, tomada al término de su reunión de dos días, era ampliamente esperada por los expertos de la City, el centro financiero londinense. Según los analistas, todo parece indicar que la preocupación por el aumento de la inflación impulsó al comité a no recortar el precio del dinero, como era esperado por el sector minorista.