Vivienda

Cataluña quiere obligar a vender los pisos desocupados

El borrador del anteproyecto de Ley del Derecho a la Vivienda de Cataluña obligará a vender su piso a aquellos propietarios que lo tengan desocupado durante mucho tiempo y que hayan rechazado todas las posibilidades para sacarlo al mercado de alquiler. La normativa, anunciada ayer por el Consejero de Medio Ambiente y Vivienda catalán, Salvador Milà, tendrá en cuenta los datos del padrón, consumos domésticos bajos o la recepción del correo en otra dirección para determinar si un piso está permanentemente desocupado.

Milà aseguró que no se trata de una ley 'intervencionista' y dejó claro que las viviendas 'no serán expropiadas'. La medida, según Milà, no afectará a aquellos pisos que están vacíos temporalmente o 'que sean propiedad de un una persona que está esperando que se case su hijo para que se vaya a vivir', señaló. Milà precisó que una de las medidas para animar al propietario a que ponga su piso en alquiler serán las ayudas para rehabilitarlo.

También se instará a los propietarios a que pongan sus viviendas en la redes de intermediación social. Si estas medidas no dan resultado y el piso está en una zona con 'fuerte y acreditada demanda residencial', la Generalitat o el ayuntamiento pueden inscribir el piso en un registro de viviendas que no cumplen la función social de servir como residencia. Esta inscripción comportaría que pasado un tiempo se impondría al propietario 'la obligación de venderlo', pues se considerará el piso un bien de utilidad pública. El anteproyecto inició ayer un periodo de información pública.

Controles

La ley plantea mayores controles para evitar la sobreocupación de las viviendas, que afecta sobretodo a aquellas ocupadas por inmigrantes. También evitará que los inmuebles sin cédula de habitabilidad y que no puedan obtenerla se vendan como vivienda.