Deuda Pública

El Tesoro reduce en 10.000 millones la emisión de deuda del Estado para este año

El Tesoro Público reducirá en 10.000 millones de euros la emisión bruta de deuda del Estado para este año, un 13% menos de lo previsto inicialmente, según informó ayer el Ministerio de Economía y Hacienda.

Las emisiones brutas totales de deuda del Estado medidas en términos efectivos pasarán, así, de 77.400 a 67.400 millones de euros. Según el Ministerio, esta reducción se debe al saneamiento de las finanzas públicas y a la evolución favorable de la tesorería, que ha permitido ralentizar el ritmo de emisiones de deudas.

El recorte más importante se ha producido en las letras del Tesoro, que ha pasado de una emisión bruta inicial de 36.800 millones de euros a 30.000 millones, centrándose en una reducción en las letras a 6 meses.

Por su parte, los bonos y obligaciones del Estado han visto recortada su emisión en 2.500 millones (de 39.100 a 36.600 millones de euros).

Por el contrario, las amortizaciones de deuda a cierre de año serán 500 millones de euros superiores a lo previsto hace nueve meses.

Como resultado de la reducción de la emisión bruta de deuda del Estado y del aumento de las amortizaciones, la emisión neta para este año también se recortará. Así, la emisión neta total pasará de los 14.000 millones de euros previstos a finales de 2004 a 3.500 millones.

Cae la ratio sobre PIB

El Gobierno cuenta con cerrar este año con una ratio de deuda del Estado sobre PIB de sólo el 35%, muy por debajo de la media de la zona euro. La disminución del servicio de la deuda (el pago de intereses) continuará en 2006. Según consta en el proyecto de Presupuestos del Estado, el Gobierno confía en que la deuda del Estado cierre el año 2006 en el 33,9% del PIB y que la ratio del conjunto de las administraciones públicas (incluye comunidades y municipios) mantenga la tendencia a la baja hasta situarse en el 43% del PIB.

La vida media de la cartera de la deuda del Estado crecerá aumentará en 2006 y se situará en torno a los 7 años por la menor emisión de valores a corto plazo y el crecimiento de las obligaciones y bonos.