Farmacia

Los exportadores de fármacos denuncian a Pfizer ante la CE

Las empresas especializadas en el comercio paralelo de medicamentos presentaron ayer una queja ante la Comisión Europea contra Pfizer. Los denunciantes acusan a la farmacéutica de impedir la exportación de sus productos desde España hacia países europeos.

Pfizer, según la Asociación europea de empresas dedicadas al comercio paralelo de medicamentos (EAEPC), está aprovechando su posición dominante en el mercado farmacéutico español para imponer condiciones a los mayoristas que violan las normas comunitarias de competencia.

El fabricante de Viagra aplica en España, según la queja presentada ante la Comisión Europea, un sistema de incentivos a los distribuidores que no exportan sus productos al resto del mercado europeo. 'Esta estrategia tiene un pacto europeo y, por tanto, debe ser investigada a nivel comunitario', señala Thilo Bauroth, jefe del equipo legal de EAEPC.

La Asociación cree, además, que España sólo es la primera etapa de una campaña de Pfizer para impedir el comercio paralelo en toda Europa.

Bruselas ya ha multado a varios fabricantes de automóviles por estrategias similares como la denunciada en este caso. Y el Tribunal de Justicia ha avalado varias veces la legalidad del comercio paralelo con independencia de los factores que determinan las diferencias entre los precios.

La Federación europea de industrias farmacéuticas (EFPIA) considera por otro lado que el comercio paralelo es una de las principales causas de la pérdida de competitividad europea. La Federación calcula que la reexportación ya factura más de 5.000 millones de euros al año, una cifra equivalente al 5% del valor del mercado farmacéutico europeo.

'El porcentaje de ingresos que las farmacéuticas están invirtiendo en comercialización no deja de crecer a pesar de su afirmación de que los beneficios están cayendo', contraatacan las empresas de comercio paralelo. 'Y la mayoría gastan más en publicidad y campañas de venta que en I+D', aseguran.

Pfizer, según los datos recogidos por la EAEPC de la memoria de la propia compañía, destinó en 2003 alrededor de 7.000 millones de euros a investigación y desarrollo, y más del doble a marketing.

Un sistema auspiciado por el Gobierno español

Pfizer advirtió a finales de 2004 que distribuiría en España sus medicamentos directamente a las farmacias ante la práctica de la exportación paralela (las distribuidoras compran en España el fármaco y lo venden más caro en el extranjero). El caso puso en pie de guerra al sector de la distribución farmacéutica. A mediados de este año se alcanzó un acuerdo por el cual la compañía estadounidense desistía de su intención gracias a la mediación del Ministerio de Sanidad, que dio vía libre a un Real Decreto que permite el denominado 'precio libre': Pfizer puede vender su fármaco a las distribuidoras a un precio determinado y una vez que estas empresas de distribución demuestren que la venta de ese fármaco se ha realizado en España, se devuelve la diferencia; si el medicamento comprado en España es vendido al extranjero, el precio es mayor.