Inflación 'El año que viene debe ser mucho mejor'

El vicepresidente se mostró optimista respecto al devenir de la inflación, que alcanza ya niveles del 3,7% y lastra seriamente la competitividad, además de recortar poder adquisitivo a los ciudadanos. Solbes achacó parte del fenómeno al desmesurado encarecimiento del petróleo y a la sequía, dos factores que deberían atenuarse el año que viene: 'Al partir de una base alta, creemos que la inflación se reducirá de forma significativa'. Pero no todo se debe al crudo. Solbes reconoció que el diferencial de inflación respecto a la zona euro, que no ha bajado de nueve décimas desde que se instauró la moneda única, en 1999, refleja un problema de competitividad. 'Es necesario hacer un esfuerzo de flexibilidad y de mejoras en la productividad para competir. El diferencial actual, de más de un punto, no se justifica solamente por el efecto catching up acercamiento a la renta media de la UE mediante crecimientos del PIB superiores'.